domingo, 27 de mayo de 2012

Capitulo 30 "Sobre el fuego eterno"


Narra Liz
-Concéntrate
-No puedo concentrarme
-Estas pensando en ellos…
-No…
-No es una pregunta
Estábamos a las orillas de un cristalino rio que corre junto a la casita de Maggi, la luz de la luna ilumina el reflejo del agua y algunos peces que nadan por ahí buscando su camino en el agua, Bandit los mira juguetón e intenta alcanzar alguno.


-Bandit… no hagas eso…- Me miro inocente
-Concéntrate…  
Recién llevo aquí dos días y eh aprendido muchas cosas.
Maggi me conto la forma en que logro evadir su destino, cuando estaba condenada a morir.
“Cada portador tiene el poder de controlar el fuego que lo envuelve antes de morir, solo pocos logran contenerlo y la mayoría sin éxito… busca tu poder Elizabeth…”
Es lo que ha estado repitiéndome desde estoy aquí, según ella es el primer paso.
Siento que algo nos une, un lazo muy fuerte que no me hace necesario saber más sobre ella, confió en todo lo que me dice.
-Nunca podre hacerlo- Le dije- Es imposible
Intentaba encender una pequeña fogata que Maggi había hecho… solo con mis ojos.
-Lo único imposible es aquello que no puedes imaginar… mira esto
Maggi encendió una pequeña esfera de fuego, luego de pronunciar algunas palabras en latín, y la puso sobre sus dedos, haciéndola rodar hasta el rio.
-¿Cómo haces eso?- Estaba paralizada sin creer lo que mis ojos veían.
-¿Sabes que los demonios dominan el fuego? porque es de lo que están hechos… busca ese lado de ti…
-No quiero despertar mi lado demonio…
-Debes experimentar con ambos hasta que tengas respuestas
Estaba cansada, es verdad que no logro concentrarme, Bill esta en mente a cada segundo… debe estar muy preocupado, o besándose con Hope…
O Tom… todos los recuerdos de lo que hizo vienen a mí, siento que algo caliente fluye entre mis venas…  yo era solo una niña arruino toda mi vida… ellos la arruinaron…
-¡Cuidado!
Vi que frente a mis ojos estallaba una llama que se mantuvo unos segundos y luego desapareció. Mi cabeza dolía mucho, creo que Bandit huyo lejos.
-Casi lo tienes Liz… tú hiciste eso… ¿En qué pensabas?
-En… en los gemelos…
-Oh- Me dijo pensativa.
-Sentí mucha rabia y simplemente ocurrió…
-Escucha, debes aprender a canalizar esa energía y lograras tomar el control
-Estoy cansada- Dije algo triste
-Mmm, ve a dormir- Me dijo tomando mi mano con suavidad- Te preparare un té caliente.
Me levante respirando profundamente el aire puro del bosque, dándole las gracias a Maggi, Bandit caminaba junto a mi pasando su cabecita entre mis piernas.
-Siento haberte asustado chiquito- Lo tome entre mis brazos- Es hora de descansar…
Narra Tom
Elizabeth lleva desaparecida dos días, con William nos propusimos buscarla por separado, es lo mejor, ninguno de los dos nos soportamos.
Fui al departamento de Elizabeth en busca de alguna pista, su olor está impregnado por todas partes, no se a quien quiero engañar la extraño mucho, al irse dejo un agujero en mi corazón que no puede ser llenado, ni con mujeres, ni alcohol, ni sangre… solo la necesito a ella.
Abrí su closet y había un poco de ropa, tome una de sus chaquetas y la abrace con fuerza mientras las lagrimas caían por mis ojos, al devolverla cerré el closet y me gire, sentí algo detrás de mí una fuerza del infierno.
Fue más rápido que yo, uno de mis subordinados, me arrojo con fuerza contra una pared donde perdí el conocimiento.
-Thomas, Thomas, Thomas… tú no te cansas de avergonzarme.
Sentí su voz al despertar, todo me daba vueltas, el olor a azufre era imposible de no reconocer.
Lucifer, esta vez sí que estaba enojado.
-Padre…
-¿Te atreves a llamarme así…?
-Yo…- Mi mirada se perdió en el suelo me costaba articular las palabras.
-Eres mi hijo... y me llamaran tonto pero aun tengo esperanzas en ti
-La portadora a escapado- Dije levantándome, junto a mi había un pozo de aguas negras, vi en ella mi verdadera forma y sentí repugnancia por mi mismo… ¿En verdad Liz podía amarme, a un ser como yo?
No, ella debe odiarme.
-¿Dame una razón por la que no debería matarte ahora mismo…?
- Soy el único que puede recuperarla- Dije, me costaba articular las palabras.
-Quiero que la encuentres, ya no más plazos que no se cumplen… ni tratos que no se pagan, tráemela
-Está bloqueada, no nos deja encontrarla, ni siquiera William puede.
-Y… ¿Quién crees tú que es el único ser que podría bloquear a una portadora?
-Solo otro portador…- Dije comprendiendo.
-Margaret
-Entendido
Salí, ahora se quien tiene escondida a mi pequeña obsesión.
Narra Liz
Al otro día desperté, la luz iluminaba mi cama, Bandit dormía a los pies. Extrañe el sol de la mañana, cuando calienta lo suficiente para ser acogedor, para espantar a las sombras…
En la ciudad todo es gris, Bill siempre está mirando al cielo como culpándose por ello… Si supiera lo mucho que lo extraño…
-No seas débil Elizabeth…- Dijo Maggi entrando una pequeña bandeja de madera con el desayuno.
-¿Puedes leer mentes?
Bandit se acerco a la bandeja que tenía leche, jugo de frambuesa y tostadas. Le di la leche y se la bebió muy feliz.
-No, lo acabas de decir… si Bill supiera lo mucho que lo extraño…- Dijo sonriéndome.
-Rayos…
-Tranquila, mira, tomate tu desayuno y ve a darte un baño al rio, eso despejara tu mente
-Si, eso hare- Le dije devolviéndole la sonrisa.
De verdad necesito despejar mi mente…
Narra Bill
Estoy muy mal… no hay segundo en que no piense en Elizabeth…siento que estoy sudando frio… a la vez me quema… mi respiración esta irregular, mis manos tiemblan, siento que mi pecho estallara y mi cabeza duele… y no logro encontrarle…
Los recuerdos no me dejan en paz.

***
-Ten más cuidado…- dijo calmadamente, su respiración era lenta y pausada, sus ojos reflejaban una paz infinita, por cada rose de su piel contra la mía, un millón de descargas eléctricas pasaban por mi cuerpo, hubiesen durado más si él no se soltara de mi…
***
Me acurruque en mi lugar y Bill se saco su chaqueta y se acomodo a mi lado, ninguno de los dos se acerco al otro, hasta que ambos volteamos a vernos…
-Buenas noches Bill- dije
-Buenas noches Liz- dijo y se acerco a mí, pude sentir su respiración en mi cuello, me acerque más a sus labio y le di un corto beso...
***
-Elizabeth-
-Bill me duele- me mostraba su muñeca donde tenía una marca quemándole- que me está pasando
-Tranquila te llevare a casa…
-Primero explícame, se que tu puedes-suspiro- decirme… -cerro sus ojos
***
Bill desprendió sus alas, se elevaron hacia el cielo y entre la luz que entraba por la ventana se filtraba entre plumas y las hacía ver brillantes con fragmentos dorados atravesando su iridiscente magnitud. Sus bordes terminaban en delicadas puntas casi invisibles que se batían con suavidad como el aleteo de una mariposa.
-Eres un ángel...
***
-¿Bill...?
-¿uhmm...?
-¿Porque yo...?
-Porque así es el destino, nadie lo controla pero siempre es como tiene que ser.
- ¿Tú estabas destinado a caer…?
- Eso creo…- Su voz era nostálgica, sonaba triste.
 -A veces sueño que me llevas y volamos, lejos, muy lejos de aquí…
***
-Tienes que aceptar Liz…- Apretó mas mi mano entre la suya, como si no quisiera soltarla jamás.
-Eso te borraría de mis recuerdos… y no puedo…
-¿Entonces vas a morir…?- Dijo sin quitar la mirada de el cielo- … ¿Qué va a pasar?
-No me importa lo que pase, solo quiero… que estés ahí cuando ocurra- Murmure, mientras el silencio continuaba yo no podía seguir ocultándolo- Te quiero conmigo… te quiero Bill, mucho, ahora y siempre.
***
Ambos guardamos silencio.
-Bill intentas protegerme…- Dijo mirándome directo a los ojos pareció atravesar mi corazón-… pero tú mismo estas matándome…
-Lizy… lo de Hope fue un error…
-No lo digas…
-Liz perdóname…
Ella me miro con dolor en sus ojos y camino con dificultad hasta la puerta donde se sostuvo en el marco, seguí con mi mirada el camino de su aura que se volvió oscura.
***
Duele… es un suplicio, se rompe mi corazón en mil pedazos… Otro trago de whisky, un par de pastillas… ¿te encontrare algún día mi pequeño ángel?
Narra Liz
El agua estaba clara y fría, se veían mis pies en el rio y los pececitos pasando de aquí a allá. Me deje llevar.
-E… li… za… beth…-
Susurro una voz a mis espaldas. Mire atrás y no había nadie. Respire profundamente pero la voz me volvió a hablar…
-¿Me oyes Elizabeth…?
Su voz sonaba aterradora, ni siquiera sé qué idioma tenia, me apresure por salir del rio pero estaba como atascada en el agua.
-No intentes escapar de mí…
-¿Quién es?
Me recorrió un escalofrió, la voz dejo de hablar, aun tenía mucho miedo. El agua se volvió densa, oscura y vi mi reflejo en ella. Mis ojos estaban negros, mas grandes, aterradores, mis manos manchadas de sangre.
-No puedes escapar de ti misma…-Me dijo mi propio reflejo- Esto es en lo que te vas a convertir.
Empecé a gritar, no podía salir, algo me empujo y caí al agua. Me estaba ahogando ni siquiera pude luchar. Desde abajo empecé a perder el conocimiento, recordé las palabras de Maggi… el poder de mi mente es inimaginable… antes de desvanecerme abrí los ojos y me vi a mi misma, con un blanco vestido largo, mi piel sin color, mis ojos eran rojos y en mi estomago, una daga de plata enterrada por donde se deslizaba mi sangre. 

Hi girls!!! *-* capitulo cortito pero bonito, amo como escribe katty *-* ya dejenme 
como estan??? espero que bien, esta semana esta llena de pruebas pero no se preocupen les subire cuando ´pueda prometo q el prox capi sera largo y se revelaran nuevas cosas (6) wua jajajjaa somos 42 *-* bienvenida :) 
Gracias por comentar :') son inspiraciones encerio muchas gracias, y veo que en las votacion hay preferencia por Bill, y un comentario por Tom mmmmm... estoy decidiendo, creo q lo pensaremos pero si comentaran sabriamos a quien prefieren para el final



Estamos pensando en segunda temporada ¿Que dicen?

Una abrazo psicologico desde la distancia, nos vemos en el proximo capitulo xDD ya estoy trasmitiendo mucho parece xD
Adioshin 
Atte Alex
E.A

miércoles, 23 de mayo de 2012

Capítulo 29 “La búsqueda”


Narra Elizabeth
Cuando salí corriendo del a casa de Tom luego de la confesión de los dos hermanitos, mi cuerpo dolía, mis lágrimas rebalsaban mis ojos, corrí, corrí, y corrí. Cruzaba las calles  sin importarme nada, una de las personas que ocupaba la mitad de mi corazón había matado a las personas que más amaba, mientras que la otra mitad de mi corazón estaba desmoronados de apoco.
Al llegar al edificio, alguien me detuvo en la puerta…
-Hey tu jovencita…-Ese mismo hombre que nos cobraba la renta todos los fines de mes, le debía dos meses, me miro de arriba abajo- ¿Cuándo piensas pagarme lo que me debes?
-Descuide conseguiré el dinero…-Iba a pasar pero me detuvo de nuevo
-Si tienes problemas, puedes pagarme de otra manera…-Me miro asquerosamente, mientras sus ojos recorrían cada parte de mi cuerpo
-Nunca, apártese…-Lo empuje y comencé a subir las escaleras
Subía las escaleras de prisa, sentía los pasos de ese hombre tras de mí, quería llegar, abrazar a Bandit y dormir para jamás despertar, buscaba las llaves entre mis bolsillos, temblaba los pasos los sentía más cercas, la llave no entraba, hasta que entro y abrió la puerta, la cerré de un portazo y estuche como suspiraba cansado y se devolvía murmurando algo inaudible.
Llegue, fui a la cocina Bandit llego al mesón de la cocina, puse a calentar agua, quería un té me sentía horrible, abrace a Bandit, el culpable de que me haya enterado de la verdad…
Lo abrace y le dije- Gracias pequeño… Si no me hubieras dicho, nunca hubiese sabido la verdad- bese su cabecita y este maulló, el agua hirvió y me prepare un té, me fui a dormir con Bandit y una manta a mi cama, en el camino mire el sillón cómplice de los actos que había cometido con Bill una lagrima apareció deslizándose silenciosamente, cerré la ventana que daba hacia la calle y me acosté,  acurruque a Bandit a mi lado, le di un sorbo a mi té, para luego caer profundamente dormida.
Me encontraba caminando por una camino de tierra era de noche y solo sentía el ulular de los búhos podía sentir el frio en mis manos, mi aliento se convertía en vapor, algo entre la oscuridad llamo mi atención, era una casa, no tan grande, a fuera había un cobertizo, de la casa por la chimenea salía humo, decidí acercarme, toque la puerta de madera, pero esta se abrió sola…
Dentro había una cómoda chimenea, al medio había una mesa pero se sentaba en el piso, unas mantas en este, sobre la mesa una taza, habían dos habitaciones, sus puertas eran cortinas, iba a entrar en una cuando una voz me hiso voltearme
-Te estaba esperando Elizabeth…-Suspiro- Hace mucho tiempo- Era una mujer mayor de unos 30 años sus ojos eran grises y su piel blanca, llevaba un vestido café de piel, además de unas botas.
-¿Quién eres? ¿Dónde estoy?- dije
-Estas en lo que será tu nuevo hogar, por un tiempo…
-Pero… ¿Cómo?
-Tienes que salir de la cuidad, a 100 kilómetros del sur, ahí me encontraras
No sabía porque pero era lo mejor, necesitaba tiempo para pensar y lograr controlar mis dos mitades que ahora están en tormento, asentí con la cabeza, luego pronuncio unas palabras en latín, todo se nublo y yo desperté…
Desperté Bandit estaba sobre mi abdomen dormido, ya estaba de día era temprano, el día estaba nublado, me levante con Bandit…
-Es hora de irnos, pequeño, a nuestro nuevo hogar…
Tome un bolso, y metí toda mi ropa, tome el collar que me dio Clarissa y me lo puse no podía olvidar algo asi, aunque no era un gran guarda ropas que digamos, me lleve unas cuantas cosas que necesitaría, mire por última vez, la que había sido mi habitación en este último tiempo, camine hacia la puerta y pase por la habitación de Jimmy, todas sus cosas estaban ahí, entre y vi la chaqueta que tenía parches, la tome y me la puse, aún tenía su olor, una lagrima callo pero la limpie rápidamente.
Tome una bufanda envolví a Bandit y lo metí en otro bolso, tenía que asegurarme que llegara bien y sin frio, hoy tenía que congelar mi carrera de Medicina por un tiempo, salí del departamento, dejando atrás una supuesta vida, que se volvió un caos de la noche a la mañana.
Baje las escaleras y cruce el edificio, tome el autobús, siguiente parada la universidad. Era temprano, tenía que hacer esto sin que nadie me viera, entre a la oficina…
-Buenos días –dije a la secretaria- Necesito congelar mi carrera
-Srta. Elizabeth… Hace tiempo que no la veíamos… ¿Y Jimmy?
-Él… -un nudo se hiso en mi garganta- por favor señorita necesito congelar la carrera- ella pareció entender, y busco en la computadora, hiso unos tecleos más y dijo
-Listo
-Gracias…
Comencé a caminar, tenía que ir a tomar un bus, la salida sur de la cuidad era un poco lejos, comencé mi camino hacia la estación de buses, Bandit iba dormido, protegido del frio.
Parecía interminable
Pague un pasaje, hacia el sur de la cuidad, escuche un aleto y pensé que era Bill, pero me di cuenta que solo eran unos pájaros negros que se encontraban arriba del techo del terminal, me senté a esperar el bus, me dedique a mirar los detalles del boleto, asiento 07 ventana, cada vez bajaba más la temperatura,  oculte mis manos en los bolsillos, hasta que escuche la llegada del bus.
Me levante sin antes ver la cuidad por última vez, me di cuenta de un abrigo negro y unas trenzas cayendo de sus hombros, palidecí de inmediato, Tom me estaba buscando, me subí rápidamente al bus y este en cuestión  de segundos arranco…
Tom parecía cansado, como si me hubiera estado buscando toda la noche, fijo su vista en el bus, me escondí en el gorro de la chaqueta, mi corazón latía con rapidez, Bandit estaba inquieto, me fije en Tom y en una pestañeo desapareció entre la gente.
-Señorita…-No respondí aún seguía pegada en la ventana –Señorita…- Repitió otra vez con un tono más alto…
-Disculpe…- le dije, busque el boleto entre los bolsillos de mis pantalones y se lo pase…
-Gracias…-dijo y se marcho
Sería un largo viaje, la calefacción del bus me abrigo, no era como el calor de Tom ni como la suavidad de las alas de Bill, estaba sola, sin nadie a excepción de Bandit.
Apoye mi cabeza en la ventana y poco a poco mientras observaba el paisaje me quede profundamente dormida, aún quedaba mucho camino por recorrer, desperté cuando Bandit me rasguño la mano, había oscurecido un poco, sentí los pasos del ayudante.
-Disculpe…  Cuando falta para la siguiente parada…- Sabía dónde ir, sabia donde tenía que bajarme algo o alguien me lo decía
-Una media hora… ¿Quiere que le avise?
-Por favor…
Me sonrió y se fue
Los minutos eran interminables, Bandit jugaba con un hilo de mi cacheta, lo hacía ver tan tierno, sonreí, no quería pensar en cómo murieron mis padres, ni si todavía estoy amando a mi demonio o a mi ángel guardián, las imágenes de cuando eh estado en lugares hermosos con ellos están en mi cabeza, cuando me hacen reír, suspirar, pensar, soñar, dormirme entre sus brazos, y sentir las caricias de sus besos.
La caricia de una pluma, como el calor del fuego, enfoque mi vista de nuevo en Bandit, que ahora había atrapado el hilo, sonreí al menos me hacía feliz, de repente sus pupilas se dilataron y su mirada se concentró en la ventana, fije que vista ahí, y un relámpago alumbro la carretera.
-Ya estamos a parar…- me dijo
Narra Logan
-¿Y qué demonios querías que hiciera?- dijo Hope
-Esto fue un error Hope, ¡Entiéndelo!
Como siempre William arrepintiéndose de sus errores, ya lo hizo, y lo hecho… Hecho esta
-Discutiendo, no encontraremos a Elizabeth…- Hablo ese detestable demonio
-Habla el que mato a sus padres, denle un premio al más “correcto” –dije haciendo entre comillas esta última palabra, su mirada de odio se posó en mi- O ¿Qué? Me dirás que nunca quisiste hacerlo, eres un demonio que no tiene sentimientos Thomas
-¡Cállate!- sus ojos se volvieron negros
-¿Por qué habría de hacerlo? La verdad te duele…
-Bueno basta…-dijo William- Todos hemos arrancado algo de Elizabeth… Nadie es excepción – bajo la mirada
-Bueno, bueno, si está perdida Lizy, nunca encontraremos la daga…- dijo Hope
-Hay que comenzar a buscarla…- dije
-Hope y yo iremos por el mar…- dije así aprovecharíamos el tiempo perdido- Thomas, tu puedes ir con William, a ver si en una de esas ambos logran encontrarla, y si no pues suerte, vayan hacia los bosques, campos o lo que sea… Perdemos tiempo.
William y Thomas intercambiaron miradas de odio, ambos desplegaron sus alas…
-Haber si los hermanitos se entienden con esto…- dije, Hope río
-¡Cállate!- dijeron al unísono
Como podían ser tan iguales pero a la vez tan distintos…
Narra Elizabeth
El mismo camino, el olor a pasto mojado, el frio de la neblina, aun no podía ver la casa

Me introduje en un bosque, podía escuchar un rio correr, y luego un susurro de mi nombre…
-Elizabeth…- Mi vista se fijó en la dirección del susurro, como si estuviera en trance me dirigí ahí, caminando, pase los árboles y por fin la vi, la misma casita de mi sueño, y el cobertizo también estaba ahí, todo.
Al estar frente la puerta, toque tres veces y esta se abrió sola, todo era igual al sueño… Solo que en la mesa estaba ella la mujer, tomando algo de la taza…
-Veo que no te perdiste… Querida…
-¿Quién eres?...
-Soy Margaret, pero dime Maggi, y seré tu mentor por todo este tiempo…
-¿Pero…?- me interrumpió
-Pero que mal educada soy, siéntate por favor deja tus cosas ahí…- Me apunto una de las habitaciones que había visto la noche anterior, abrí la cortina, había con frazadas y sabanas, un mueble con un espejo colgado de la pared, y la ventana, que se cerraba con unas compuertas de madera, era un cabaña rustica… Tenía muchas interrogantes, pero por algo esa Maggi me inspiraba confianza, como si la conociera…
-Veo que trajiste compañía…- Entro a la habitación con Bandit en los brazos- Este gato es tu guardián Elizabeth, te escogió a ti, él nunca te dejara sola, te dirá cuando estas en peligro y hará lo posible para sacarte de él.
-Como… Que tengo que hacer Maggi- ella sonrió
-Te explicare algunas cosas que debes saber… Acompáñame te serviré algo de leche…
Me senté en el suelo, y puso una taza con leche…
-Muy bien explícame…- Bandit se subió a la mesa  y se sentó junto a nosotras
-Yo soy una de tus antepasados, yo fui  una de los guardianes de la daga
-Pero… ¿Cómo es que sigues viva?
-Digamos que le doble la mano al destino, como debes se saber la guardiana o guardián muere, estallando en llamas, pues, yo me escape, escondí la daga, hace mucho tiempo atrás, si no me equivoco soy tu ante pasado…
-Entonces tú debes saber… Donde está la daga
-No, no lo sé, después que la escondí, se borró de mi memoria la ubicación es parte de la profecía además de morir, yo… eh intentado de todo, todo tipo de magia negra antigua, ritos etc, pero nada funciona…
Detrás de ella había un estante con libros viejos…
-Pero si la escondiste hace tanto tiempo, como es que sigues teniendo… O manteniéndote… ¿Así?
-Elizabeth, soy una Hechicera una bruja mejor dicho… Puedo conservarme así por años y no envejecer es parte de una cruda sentencia, nunca morir, eh vivido aquí, aislada de la humanidad, pero es que no necesito nada más, no me gusta la soberbia y el egoísmo del hombre, la avaricia y su frialdad ante la vida, preferí tomar un camino distinto yo y Belinda
-¿Quién es Belinda?- dije con confusión
-Mi vaca, ¿De dónde crees que proviene la que tomas?-Reí- Mañana la veras
-¿Qué es lo que hare aquí Maggi?
-Aquí, querida Elizabeth, decidirás a tu ángel o a tu demonio, aprenderás algunas cositas que te ayudaran, pero lo principal, daremos con una pista de la daga…
Le di un sorbo a mi leche, y deje un poco para dárselo a Bandit este se tomó hasta la última gota, me dio sueño y decidí ir a dormir, me despedí de Maggi, ella se quedó leyendo otro libro, Bandit se vino conmigo, me acosté y me quede profundamente dormida, luego medite un momento llamando a los recuerdos del pasado a mi mente…
 “Cuando era una niña mi madre me hablo de una profecía, decía que la oscuridad inundaría al mundo, y la humanidad se extinguiría, yo le pregunte, ¿Cuál es la solución? Ella me dijo, no lo sé, tal vez tu llegues a descubrirlo…”
Tal vez yo soy la respuesta…

Hola queridas lectoras, soy Katty ¿Como estan? Yo feliz *-* perdon por el retraso en subir, ojala qe les guste esta capi escrito por Alex :3 amo mucho sus capitulos, yo creo qe ella escribe perfecto :B
GRACIAS por los comentarios :') son una motivacion para escribir c: gracias a Adriana Maria por tu opinion, nos gustan tus comentarios son geniales, a Audrey y a Cyndi <3 qe es lectora nueva, este capitulo va dedicado a ti xD 
Nos vemos a la proxima...

E.A
Katty

viernes, 18 de mayo de 2012

Capitulo 28 "Desencantada"


-Thomas, MATASTE  A SUS PADRES bien sabes que después yo limpie la escena… La oculte de todos, nunca diste a conocer los cuerpos, tuve que fingir que fue un accidente…
-Digamos que los desaparecí misteriosamente…
Sentí unos pasos en la puerta de la sala, luego un gemido, y después su presencia…
-¿Qué…?- su voz era un susurro y su cara era tan blanca como papel…- Dime que es mentira…-
Mire a William y este palideció al verla…
-Elizabeth- Susurre…
Narra Tom
-¿Es… es cierto lo que dice?
Me pregunto Liz mirándome a los ojos, los suyos se llenaban de lagrimas mientras su rostro perdía el color de ángel, me quede en silencio, viendo como todo se rompía.
-¿Bill…?-William estaba perdido mirando el suelo. Después de unos segundos se acerco a ella y tomo su mano diciéndole…
-Si es cierto.- Le dijo, respiro profundamente y continuo- Cuando tú eras pequeña, tus padres iban en su auto a una cena en el trabajo de tu padre…pero en el camino hubo un accidente…
-Si… eso lo sabía…-Liz se alejo de Bill- ¿Qué tiene que ver Tom?
-Te contare lo que ocurrió…
***
Hace 14 años
-Jessica, apresúrate llegaremos tarde!
Grito Robert desde la escalera hacia el segundo piso de su casa, donde su esposa Jessica terminaba de arreglar todos los detalles de su vestido y su peinado, para la cena a la que asistirían.
-¿Qué obsesión tienes con la puntualidad?- Le dijo Jessica una vez abajo depositando un beso en los labios de su esposo.
-No tienes que arreglarte tanto, ya estas hermosa.
Jessica rio dulcemente- Iré por mi pequeña
-Creo que debe estar durmiendo…
-La señora Williams cuidara de ella esta noche.
-Encenderé el auto- Dijo Robert tomando las llaves de su auto, la última vez que estaría en esa casa.
-Liz, ¿mi pequeña Lizy donde te has escondido?
El tono de Jessica era dulce y arrullador, Liz era su pequeña hija de solo 4 años, tenía los ojos de su padre, el cabello y la blanca piel de su madre.
-Harás que papi y mami lleguen tarde a su reunión, te quedaras con la señora Williams Liz…-
La pequeña niña estaba escondida dentro del armario de sus padres, es sus ojitos habían lagrimas.
- Te encontré mi pequeña…
Jessica la tomo en brazos, meciéndola, Liz apoyo la cabeza en el hombro de su madre buscando refugio.
-¿Por qué estas llorando?- Le pregunto.
-Un monstruo…- Lloraba- Hay algo bajo mi cama mami
Las palabras de su hija resonaron en la mente de Jessica, hace días decía que sentía ruidos extraños, le costaba dormir por las noches y a veces se quedaba absorta en la nada por horas. Una noche creyó ver a un hombre en su ventana que tenía dos grandes alas, flotaba desde el segundo piso y sonreía.
-Tranquila… mira! Aquí esta Brenny…
Liz tomo a Brenny entre sus pequeñas manos y se sonrieron. Era la vaquita de peluche que le habían comprado cuando cumplió 2 años y desde entonces eran amigos inseparables.


Jessica meció con suavidad a ambos, Liz y Brenny mientras la señora Williams entraba a la casa.
-Aquí está la pequeña Elizabeth, pero si es una cosa adorable…
-Sera mejor que se vaya a dormir pronto, esta algo asustada.
-La llevare- La anciana mujer la tomo entre sus brazos, Lizy no quitaba los ojos de su madre, estiraba sus manitas intentando alcanzarla pero ya era muy tarde para ellas…
-Nos vemos pronto mi pequeña- Jessica beso su frente- No olvides que te amo, eres mi pequeño ángel…
-Adiós mami…- Una lagrimita bajo por sus rosadas mejillas.- Dile adiós a Brenny
-Adiós Brenny…
Media hora después…
Era una noche despejada, las estrellas brillaban en lo alto del cielo, sería una cena perfecta donde ascenderían a Robert y por fin la familia podría darse vacaciones en Italia.
-Robert… no se que le ocurre a Liz- Jessica iba en el copiloto mientras su esposo manejaba.
-¿Por qué lo dices?
-Estaba muy asustada… me preocupa- Sonó un pequeño ruido en el asiento trasero del auto.
-Podríamos llevarla a un psicólogo…- Dijo Robert y al rato volvió a escucharse el sonido.
-¿Qué fue eso?
-No lo sé… está entrando la neblina.
-Veré que ocurre.
El sonido se convirtió en una risa traviesa, Jessica volteo con suavidad adivinando lo que ocurría, Liz estaba oculta en el auto de sus padres bajo el asiento.
-Robert… Liz se escapo otra vez
Su madre tomo entre sus brazos a Liz quien se inmediato se calmo. Aun traía a Brenny entre sus bracitos, apretándolo con fuerzas.
-La señora Williams debe estar furiosa…
-No sé cómo escapas pequeña, parece como si alguien te abriera la puerta y te guiara hasta nosotros- Término de decir Robert y el rostro de Jessica se tenso.
-Está entrando mucha niebla, quizás debamos volver…
-¿Fue Brenny cierto Lizy? Él es quien te ayuda a escapar- Dijo Robert ignorando a Jessica, ella solo intento olvidar su mal presentimiento, acariciando a su pequeña hija.
-Brenny malo...
Liz vio a sus padres sonreírle por última vez, incluso en su peluche había una sonrisa que le decía que todo estaba bien, que ellos estarían ahí para protegerla siempre.
Pero entonces hubo un grito, un barranco que conducía a la nada, la niebla cada vez más espesa colándose dentro del auto… Una explosión que no dejo huellas en los recuerdos de Elizabeth.
Jessica sabía que ese era el final, sujeto con fuerza a su hija susurrándole…
-Adiós mi pequeña… los ángeles estarán cuidándote…
Y luego de ese momento Liz estaba fuera del auto, viendo como todo se consumía por el fuego.
Sintió un escalofrió, alguien la cobijaba entre sus brazos, elevándose al cielo lejos del dolor y las llamas, apenas sostenía a su amigo Brenny de la patita.
Antes de dormirse vio los ojos de quien la sostenía, volaron hasta lo infinito, Liz cerró los ojos jugando con las suaves plumas que la sostenían, sus recuerdos de esa noche se empezaron a borrar como una película frente a sus ojos, finalmente dejo caer su peluche al vacio…
Presente
Narra Bill
-Tu padre no pudo frenar… los frenos estaban cortados pero no pudo hacerse una investigación ya que no habían restos…
-Como pude olvidarlo…- Dijo Elizabeth temblando
-Yo lo hice, recuerdo tus ojos llenos de dolor, de a poco se fue desvaneciendo mientras te borraba la memoria.
-Nunca supe mucho de mi pasado…
Liz apenas podía hablar entre quejidos ahogados por el dolor. Trate de alcanzar su mano pero la alejo sin mirar mi rostro estaba perdida en los recuerdos de esa trágica noche, volvían de golpe a su mente.
 Tom rompió su silencio- Yo provoque ese accidente… William te salvo, te saco del auto antes de que tus padres…
No supe que más decir, por las mejillas de Liz descendía  una lágrima, su respiración era irregular, parecía que quería gritar pero no lo hizo. Tom intento tomarla entre sus brazos y ella lo alejo con brusquedad.
-¿Por qué…?- Fue todo lo que dijo.
-Liz… por favor perdóname…- Dijo Tom, lo mire con rabia todo esto era su culpa pero yo pude haber hecho algo para detenerlo.
-Ustedes solo me hacen daño… ¿Por qué a mí?
Ambos guardamos silencio.
-Bill intentas protegerme…- Dijo mirándome directo a los ojos pareció atravesar mi corazón-… pero tú mismo estas matándome…
-Lizy… lo de Hope fue un error…
-No lo digas…
-Liz perdóname…
Ella me miro con dolor en sus ojos y camino con dificultad hasta la puerta donde se sostuvo en el marco, seguí con mi mirada el camino de su aura que se volvió oscura.
-Y Tom…- De sus labios salió un quejido de dolor.- ¿Cómo pudiste…?
-Fue hace años… era parte de una profecía…-Dijo pero sabía que no solucionaría nada.- Eres la elegida…
-No lo soy… no quiero serlo…
-Tu historia estaba escrita…
-¡Conocerlos a ustedes fue lo peor que me ha ocurrido en la vida!- Grito y salió corriendo.
Ambos quedamos en silencio, nuestras miradas proyectaron el odio, y el dolor por haber arruinado la vida de quien nos robaba el corazón.
Al otro día…
No puedo dejar de pensar en Liz, quisiera tomar todo su dolor y ponerlo en mi hasta que me mate… no puedo soportar el recordar sus palabras, es verdad le hago mucho daño.
Esa mañana la ciudad amaneció cubierta de una gruesa capa de nieve, me dirigí a su departamento pero no había rastro de ella, ni siquiera de Bandit, su gatito, necesitaba verla.
 Recorrí su habitación, solo había un poco de ropa, la sala y el comedor, sobre el sillón había una de sus chaquetas, la tome y mis ojos se cristalizaron al no poder evitar recordar todo lo que pasamos juntos…
Creí encontrarla en la universidad por lo que fui a buscarla en la oficina de la facultad de medicina.
-Disculpe… estoy buscando a Elizabeth Armstrong- Le pregunte a una mujer de avanzada edad que tenia los registros de los estudiantes.
-Elizabeth se presento esta mañana muy temprano
-¿Dónde está ella?
-¿No sabes?
-No…
-No justifico sus razones, pero congelo la carrera por motivos personales…
-¿Se retiro?- Dije con mi voz temblando, ella…
-Llegas tarde al parecer
Me voltee, era Thomas. Traía un abrigo negro largo y estaba perdido en un punto fijo de la oficina.
-¿Dónde está Elizabeth?
-¿Tu también estas buscándola hermanito?
-Si, no hay rastro de ella…
-Lo sé- Dijo pasando lentamente la mano por la pared, en la que dejo una estela de cenizas.-Nadie sabe nada de ella, pareciera que desapareció de la faz de la tierra.
El rostro de Tom estaba preocupado y cansado, sin duda la busco toda la noche.
-Elizabeth se fue… se fue para siempre…

Holaaaaaaaaaaaaaaaa!! Soy Alex ¿Como estan? ame el capi de Katty, siempre le quedan tambien *-* ya dejenme xD, igual les subi capi aunque no se lo merecen asique despues no se quejen si nos demoramos como dice la advertencia... 
No olviden que las queremos y cada comentario es una inspiracion,
SOMOS 41 :'D Bienvenida :)
Saludines y un agradecimiento a Dargee :') gracias, tnego una preguntita ¿Cuando subes? .__.

Adioshin
Atte Alex
E.A

sábado, 12 de mayo de 2012

Capítulo 27 “Ahora cambias mi rumbo”


Narra Bill
Aquí estaba mirando desde el edificio más alto de la cuidad el cielo, mi lugar favorito, lo más alto, donde las gotas de lluvia llegan más limpias que cuando llegan hacia lo urbano, sentado en el borde del edificio viendo el rosado cielo, con sus resplandecientes relámpagos que alumbraban hasta el horizonte.
Elizabeth, ¿Qué fue lo que hicimos? Mal, ¿Por qué el destino da esta jugada?, me gustaría regresar el tiempo, cuando lo único que hacía era observarte, cuando el bien y el mal no estaban en tu vida sometidos como Tom y yo.
Nada de esto hubiese pasado, tu vida no sería como ahora
-¿Te arrepientes William…?- Su voz… Hope
-Hope… ¿Qué haces aquí?
-Nada, solo venía a ver como estabas mi amor… ¿A caso crees que no me preocupo por ti?- escuche sus pasos hasta mi
-Tu sonrisa fría y torcida me hace desconfiar de ti, Hope…- Mire el relámpago que alumbro los cielos
-Tonterías Billy…- Sus manos acariciaban mi espalda.- Deberías desconfiar de Elizabeth, no sabe si elegirte a ti o a Tom, como sabes si ahora no se está... –Conocía sus intenciones y estaban dando resultado
-¡Cállate!...-baje mi mirada
-Me tienes a mi Billy…- La lluvia había remarcado el contorno de su cuerpo, y yo perdiéndome en cada curva
-¡Basta! Se lo que haces Hope…
-¿Yo? Y dime tu que estoy haciendo…-Se acercó más a mí, me di vuelta para encontrarme con sus ojos atrapadores, donde me hallaba en un callejón sin salida, esos ojos de niña que me atrapaban siempre…
-Hope… -Sus labios se unieron a los míos, sus divino amor me había atrapado y ahora no tenia escapatoria…
                                                                          ***
Narra Liz
Estaba cayendo en un abismo, infinito, Jimmy ya no estaba, cuando llegue al departamento, entre a su habitación, mis lágrimas se hicieron presentes, su olor aún estaba, penetrando mi corazón, el mismo desorden de siempre al cual yo ordenaba, sus camisas tiradas por todos lados, la cama sin hacer, estalle en un llanto que no tenía regreso…
Recuerdos atormentaban mi memoria… 
-¡Vamos Jimmy! – Aquí estamos cerrando el maldito capitulo de nuestras vidas, pero dicen que el final es solo el comienzo.
-¡No encuentro mi chaqueta! – su preciada chaqueta de la suerte, la tiene parchada con cada cosa que encuentra, recuerdo que se la regale cuando cumplió 16 desde ahí que la ama tanto
-¡Búscala bien! Las chaqueta no te va a decir “¡Hey, yuju estoy aquí!- lo dije con un tanto de sarcasmo es que me encanta hacerlo enojar, a puesto que si yo voy la, encuentro
-Feliz cumpleaños Lizy…- Teníamos 10 años, celebrábamos nuestro cumpleaños entre nosotros en el orfanato
-Gracias Jimmy…
-Te hice esto…- De su bolsillo saco un dibujo, recuerdo que lo abrace tan fuerte, que creo que le corte la respiración…
-¡¡LOS TENEMOS JIMMY, TENEMOS TRABAJO!! – la cara de Liz era difícil de describir, tenía un brillo en sus ojos de felicidad 
-¡SI! ¡SI! ¡SI! PORFIN LIZ, PORFIN – lo único que hice fue abrazarla, pues por fin tenemos un paso, puesto hacia nuestra felicidad, que día a día haremos realidad
-¡Jimmy! ¿Quieres ya salir del baño? – Hace ya una hora que esta allá adentro, que tanto hará, llegara tarde- Jimmy tenemos que conservar nuestro trabajo y…- salió del baño, se veía tan lindo…
-Ya Salí, no era para que gritaras como una loca… Elizabeth- no sé qué cara tenia pero de segura de tonta, es que Jimmy se veía hermoso, esa palabra quedaba corta- enserio Liz me asustas… - me movió un poco
-¿Aaah? Si… -me sonroje un poco – bueno, apúrate que llegaras tarde
Un grito desgarrador salió de mi garganta, caí de rodillas al piso, el frio se traspasó a mi cuerpo ya nada importaba, había matado a mi mejor amigo, a mi hermano…
Narra Hope…
-William…- Le susurre con la respiración agitada, por fin había conseguido lo que quería… caí encima de él- Te dije que no te arrepentirías… -Nuestros cuerpos perlados en sudor seguían unidos siendo uno…
Un suspiro salió de sus labios, se separó de mí, se dio vuelta buscando algo en el velador, pude ver sus alas en la espalda, símbolo de su caída, y volvió tomando una pluma que había caído, su concentración se posó en ella, me acerque y apoye mi cabeza en su hombro.
Sus ojos comenzaron a cerrarse, no había pronunciado ni una palabra, su respiración pausada y tranquila, sus ojos cerrados, sus labios que habían sido míos, cada día estaba sintiendo algo verdadero por William, mas con lo que acabamos de hacer, lo único que tengo pendiente es eliminar a mi competencia…
William es mío, y peleare por recuperarlo, así tenga que perder mis alas…
Me levante cuidadosamente de la cama, bese la frente de William, tome una cobija y me tape ocultando mi desnudes, tenía que hacer una visita…
Entre por el balcón, todo estaba oscuro, escuchaba sollozos, ahí estaba indefensa, podría asesinarla ahora mismo, pero me servía más viva que muerta
-Vaya, pequeña guardiana… ¿Qué haces en el suelo?- Camine elegantemente delante de ella, mi vestido rozaba el piso- No tenía idea que la daga estaba enterrada
-Hope… ¿Qué haces aquí?- calmo su voz, tenía los ojos hinchados y rojos
-Solo venía a hacerte una visita, Lizy… ¿Así te llama William? O prefiere llamarte Liz, o Elizabeth…
-Si vienes a fastidiar, vete Hope…
-No yo solo venía a contarte cosas, tú sabes como lo hacen las “amigas”- Se levantó del suelo y se sentó en el sillón, un gato llego a su lago, cuando me vio se erizo completamente
-Y… -dijo, su mirada estaba cansada, me daba lastima observarla pero ya que…
-Sabes… Hoy la pase tan, pero tan bien con William…-Elizabeth dio un suspiro y pestaño por un largo momento- Me encantan su besos…- Su mirada se desvió, pude notar una lagrima…- y las caricias… Sabes, pensé que serias la única… Pero ya vez, como cambian las cosas, acéptalo niñita tú no eres suficiente para William, eres solo una insignificante guardiana, deberías conformarte con tu diablito e irse a vivir en una cloaca, porque de algo estoy segura, yo no me daré por vencida con William y ahora que fue mío y yo suya será peor… -Reí, su mirada estaba perdida, algo dentro de ella se rompió pude escuchar el estruendo
-Pero… No pudo… Él me dijo…
-¿Te dijo que te amaba? Como eres ingenua, se divirtió contigo, además no puedes compararte conmigo, me tengo que ir, iré a ver a mi angelito debe estar hambriento después de una noche agitada - mordí mi labio recordando todo lo pasado- Nos vemos querida…
Narra Elizabeth
-Hora: 06:35 de la madrugada
-Fecha: El día en que el tiempo se detuvo
No quería creerle a Hope, sus primeras palabras no fueron escuchadas, pero las siguiente detuvieron mi tiempo y con ello mi corazón, cayéndose a pedazos, Bandit llego a mi lado, lo acaricie, él sabe en quien debo confiar y en quien no, pero sus palabras calaron mis huesos…
-Te daré algo de comer, debes estar hambriento…- Me pare del sillón y me dirigí a cerrar el balcón, prendí la cocina para calentarme, y fui por una manta, volví a la cocina, llene el plato de Bandit con leche y le di su comida para gato…
-¿Crees que deba confiar en Tom?-levanto su cabeza de su tazón del leche y maulló- eso es un sí o un no…- lo observe por unos momentos, su cabeza volvió al tazón
De algo estaba segura no quería ver a Bill, y estaba completamente sola sin Jimmy, a excepción de Bandit que ahora es con el único que cuento.
Decidí ir a visitar a Tom, necesitaba distraerme un momento, no sé, pero a estas alturas ya no sé qué estoy sintiendo, me fui a dar una ducha porque de seguro todo yo estaba horrible.
El agua relajaba mi cuerpo y con ellos mis pensamientos, mis lágrimas se confundían con el agua, no sabía si lloraba o solo era el agua que caía.
Salí, me enrollé en la toalla, y me fui a mi habitación, mire como bandit dormía en el sillón, me comencé a vestir, unos jeans, mis converse, una polera y mi poleron negro, tome la bufanda, llaves y salí del departamento.
Baje las escaleras a paso lento, para así después encaminarme hacia la casa de Tom… El camino se me hiso eterno, miraba las nubes, desde hace tiempo que no veía el sol, vivíamos en un eterno invierno, doble en la esquina, y vi la casa, cruce la calle y entre en el ante jardín, toque el timbre, y sentí unos pasos acercarse
La puerta se abrió… ¿Adam?
-Hola… Adam
-Pequeña guardiana tanto tiempo…- sus ojos verdes eran en profundos que podía perderme en ellos…
-Emm…. Si… Mucho… ¿Esta Tom?- su aura era negra, más oscura que la de Tom
-Claro pasa…-Se apoyó en el umbral de la puerta dejándome pasar, sentí su mirada recorrerme el cuerpo mientras caminaba, pase el pasillo llegando a una sala, la misma que había estado antes, sentí la voz de Tom discutiendo con… Bill… Me oculte detrás…
Narra Tom
Estaba observando el fuego, dentro de mí algo lo necesitaba, necesitaba escuchar los gritos del infierno, las torturas, la sangre correr de los cuellos degollados, cubrir mis manos con ella… Pero estaba Liz y soy capaz de olvidar todo por ella.
Sentí un aleteo, después suficiente paz como para molestarme… Bill
-Thomas…-venia enojado- ¿Cómo se te ocurre tenderle una trampa a Liz? Ella sabía cómo iba a matar a Jimmy
-Reí- tarde o temprano lo iba a hacer… Solo adelante las cosas, en una situación adecuada… O estas celoso de que YO pueda atreverme a sacarla a algún lugar…
-No sabes lo que dices…
-Claro que lo sé, eres un estúpido William, no sabes a quien elegir, la utilizaste
-A que te refieres…- Su labio comenzó a tiritar y su cuerpo se tenso
-A que te acostaste con Hope, no eres mejor que yo… -Reí sabía que eso le dolía, bajo la mirada…
-Lo hice… Y no sé cómo paso…
-Eres un imbécil, deberías irte al infierno, y apuesto a que no sabes que Hope ya le dijo TODO
-Su silencio comprobó todo-
-Ya me lo sabía…
-¿Y tú qué?- me dijo enojado
-¿Yo que?- le dije
-Sabes lo que hiciste Thomas…
-Era parte de la profecía
-Le quitaste lo más preciado pedazo de imbécil, la dejaste sola en el mundo, tienes que pensar en l raíz del problema
-Abre los ojos William esto es un campo de batalla…-Mis ojos se volvieron negros
-Crees que ganaras la guerra…
-Con el corazón roto de Elizabeth por tu culpa tengo digamos una ventaja…
-Eres estúpido, todo fue un plan de Hope
-Esa ni te la crees tú mismo, antes habías estado con Hope en el paraíso celestial donde todo hay paz y angelitos volando por todos lados- le dije haciéndole burla luego reí- Yo puedo hacer feliz a Elizabeth, ella será mía…
-¿Cuándo?, cuando se entere de tu secreto… Y te perdone… Lo dudo querido Thomas…
-No tiene por qué saberlo… - Suspire- Me llevare eso a la tumba
-Le ocultaras algo de su vida…
-No, es parte de la profecía ya te lo había dicho, no me hagas repetírtelo  otra vez… ¿Quieres?-Me senté cansado en el sillón, recordando aquel día
-Thomas, MATASTE  A SUS PADRES bien sabes que después yo limpie la escena… La oculte de todos, nunca diste a conocer los cuerpos, tuve que fingir que fue un accidente…
-Digamos que los desaparecí misteriosamente…
Sentí unos pasos en la puerta de la sala, luego un gemido, y después su presencia…
-¿Qué…?- su voz era un susurro y su cara era tan blanca como papel…- Dime que es mentira…-
Mire a William y este palideció al verla…
-Elizabeth- Susurre…

_____________________________
Hola! Queridas lectoras esperamos que les guste este capitulo, comenten! u_u en el capi pasado solo hubo un comentario :c gracias a Dargee que comento <3 y a las fantasmitas que leen n_n 
Este capi me dio mucha pena, pobre Liz todos le dan la espalda :c 
Emm estoy enfermita u_u pero igual intentare escribir el proximo capitulo lo mas pronto posible :) y no odien tanto a los gemelos si? u_u
Eso, las queremos mucho :3 

Atte Katty *-*
E.A

lunes, 7 de mayo de 2012

Capitulo 26 "No puedo quitar mis ojos de ti"


Narra John
Acabábamos de salir del psiquiátrico donde perdí a Clarisse para siempre, en los últimos momentos en que se consumió por el fuego, mis ojos se volvieron negros, me di cuenta de que su rostro, su piel, su cabello, todo se había marchitado, pero siempre conservo su belleza.
Yo solo observe como Liz le devolvió la libertad y la paz, pero en sus ojos nunca desapareció el rencor y el odio, al mirarme, separados, como era nuestro destino, por mi naturaleza oscura y la suya celestial, hasta que murió esta vez para siempre.
Bill y Liz tomaron su camino juntos, volví a mi hogar, solo estreche con un poco de resentimiento el expediente médico de Clarisse entre mis manos, comencé a releerlo…
Clarisse Lindberg… edad indefinida… esquizofrenia paciente peligrosa…
De pronto sentí que el piso empezó a temblar. Mire afuera las personas caminaban tranquilamente, al parecer nadie más podía notarlo. La cerámica de no dejaba de temblar hasta que se resquebrajo y en ella se abrió un agujero profundo, solo se veía oscuridad de él.
Emergieron voces, gritos y susurros. Alguien que tenía un mensaje para mí.
-John Hell… así que finalmente has recordado quien eres, maldito traicionero.
-Lucifer… padre…- Vinieron a mí los recuerdos del infierno, yo solía ser el más leal de sus sirvientes.
-Te doy la oportunidad de regresarte, necesito demonios como tú, inteligentes, fríos… quiero que seas mi mano derecha otra vez, ya que no tienes nada que hacer en la tierra.
- ¿Y Thomas…?
- Thomas es una niñita llorona, me traiciono al igual que tu. Pero te daré otra oportunidad si haces algo por mi… ¿Que dices?
-¿Que tengo que hacer…?
-Tráeme a Elizabeth Armstrong
-No…- Dude- ¿Cómo se supone que haga eso?
-Ella confía en ti
-No, ya no, ahora que sabe que soy un demonio y que separe a los gemelos…
-Sera fácil… te diré lo que tienes que hacer si aceptas trabajar para mí, luego puedo darte lo que quieras…
Me quede pensativo, la oscuridad presente en mi alma es imposible de reprimir, no puedo pretender algo que no soy… y si acepto, Lucifer quizás pueda devolverme e a Clarisse…
-Acepto…
-Sabia que ibas a caer-Rio- Ya verás las recompensas, no te pido la daga, quiero a Elizabeth Armstrong, yo me encargare de lo demás- Su voz resonó hasta parecía que la pintura en las paredes de desprendía.
-No sé si lo logre, William siempre esta protegiéndola, me di cuenta de eso cuando estábamos en el psiquiátrico…
-Por eso debes asesinarlo
Mi voz tembló- Es mi hijo…
-Ya no lo es y lo sabes
-Pero es un ángel, no podemos matarlo- Dije
-Hay formas… confía en mí, con el aquí, Liz nunca despertara su lado demoniaco, porque está enamorada…
-Lo está, y no puedes destruir eso
-Veras mi querido John, al contrario de lo que las personas piensan, yo sé mucho sobre el amor…
-Tú no sabes nada… ninguno de nosotros lo sabe…- Dije recordando a Clarisse
-Sé lo único que hay que saber sobre él, es una distracción, y como distracción hay que eliminarlo…
Guarde silencio, meditando… no sería capaz de asesinar a mi propio hijo, pero es cierto lo que dice. El amor es solo una distracción, y aunque tenga que manchar mis manos con sangre recuperare mi lugar en el infierno.
Narra Liz
Escuche un grito desgarrador de una mujer y el sonido del agua contra el suelo, un hilo de sangre llego al final del pasillo…
-Elizabeth… Jimmy está perdiendo el control de su lado demoniaco…- Susurro Bill
Los pasos se estaban acercando a nosotros…
-Pequeña Lizy… Sé que eres tu…
-Jimmy… ¿Dónde estás?- Abrí el cerrojo hacia el departamento pero al entrar no había nadie.
-Shh… esta aun aquí…- Dijo Bill, había un olor metálico en el aire, apreté con fuerza la mano de Bill entrelazando nuestros dedos, eso me dio fuerzas para no desmayarme. Estaba muy mareada.
-Lo sabia… tu y el angelito… juntos otra vez…- Apareció Jimmy desde su habitación, tenía su ropa manchada de sangre, camisa y pantalones, y en su cara había un rasguño como si su víctima hubiese intentado resistirse.
-Jimmy… ¿qué… que… hiciste?- Mi voz temblaba y todo mi cuerpo, entre a su habitación esperando encontrarme con un cadáver pero no había nada, ni un rastro de sangre. Al volver Jimmy ya no estaba.
-Bill…- Me di cuenta de que aun apretaba su mano, el sonrió de lado para que yo no lo viera y luego nos soltamos.- ¿Qué… que le ocurre a Jimmy?
-No lo sé… Jimmy ya no es humano, ya no tiene alma…
-Había mucha sangre…- Suspire- ¿Crees que haya asesinado a alguien?
-Es probable, tiene mucho odio y no sabe cómo sacarlo- Suspiro- ahora encontró la forma
-No...- De mis ojos resbalo una lagrima, Bill me cobijo entre sus brazos y sus hermosas alas se desplegaron para mi, cubriéndonos.- Me gusta estar así…
-Liz, mi pequeña, no podemos dejar que Jimmy siga asesinando personas
-¿…Y que se supone que haga?
-Sé que es como tu hermano… pero no sabemos de lo que es capaz- Puso sus manos sobre mi cuello, me invadió su calor aun bajo la protección de sus alas- ¿Que ocurrirá si algún día ya no estoy ahí para protegerte…?
-¿Quieres que lo… mate?
Bill guardo silencio por unos segundos- Creo que es la única opción
-No…- Me solté de él y mientras temblaba, el frio y las nauseas volvieron a mí.- No puedo…
-Tarde o temprano encontrara una razón para hacerte daño…
-No puedo… ¿No lo ves? Es como mi hermano…
-Está bien…- Tomo mi mano- Es tu decisión.
-Sera mejor que te vayas… necesito estar sola…
-Si- Fijo su mirada en el suelo- Yo también
Entre el leve sonido de su aleteo ya no estaba junto a mí. Fui a mi habitación necesitaba pensar. De pronto sentí sobre mi regazo un pequeño ronroneo.
-¡Bandit!- Acaricie la cabecita del gato y este se acerco a mi.- Al menos me quedas tu…
- Y yo…- Dijo una voz que me hiso sobresaltar.
-Tom… me asustaste…- Dije alejándome un poco. Bandit salto de mis brazos hasta el.
-Lo siento por venir… te extrañe demasiado- Dijo mientras tomaba a Bandit en brazos- Creo que le agrado…
-¿Dónde estuviste?
-Por ahí… pensando…-  Se acerco a mí, sus ojos buscaban los míos- En ti…
-No hagas eso Tom…
-¿Qué cosa?
-Eso…- Dije, mi mirada se encontró con la suya- Provocarme… sabes que soy débil y por eso me buscas…
-No, todo lo que busco es que me quieras…
Sentí el choque contra la pared, Tom me acorralo con ambas manos a esta sin quitarme la mirada, mi corazón latía rápido, el consiguió lo que quería… tenerme a sus pies otra vez.
Tomo mi mentón haciendo que mis labios se acercaran a los suyos pero solo rosándolos- ¿Algún día me querrás como yo a ti?
-Ni siquiera estoy segura de eso- Baje la mirada al suelo intentando escapar- Mira lo que me hiciste…
Tom me miro culpable mientras subía ligeramente mi camiseta, en mi cintura aun se conservaban las quemaduras cuando descubrió que Bill y yo…
-Perdóname… perdóname, perdóname- Me quede helada, parecía que de sus ojos descendían lagrimas. Puso una mano suavemente sobre mi cintura y esta se curó.- ¿Ven conmigo si?
-Está bien…
Soy tan débil, se que después me arrepentiré de caer una vez más, pero Tom tiene algo a lo que no me puedo negar. Tomo mi mano con una sonrisa y bajamos hasta su auto, subí en silencio sin siquiera pensar a donde me llevaría, sin pensar en que era casi medianoche.
Pasamos por muchas calles desconocidas, hasta que divise un parque de diversiones, luces, niños corriendo, algodón de azúcar, juegos y una rueda de la fortuna, esto no se parecía al estilo de Tom.


-¿Tom que hacemos aquí?- Le pregunte, mientras me tendía una mano para ayudarme a bajar de su audi.
-Tenemos asuntos que terminar
-¿Qué?
-Pequeñas molestias- Entrelazo mi mano con la suya acariciando mi muñeca, eso me provoco un escalofrió, sin darme cuenta ya estábamos dentro, no pude pensar más allá de sus calidez contra la mía.
-Lo estás haciendo otra vez…
-¿Qué cosa?
-Hacerme caer…- Dije para mí misma pero él lo oyó ya que sonrió, su sonrisa era similar a la de su hermano, pero en la de Bill había inocencia.
-¿Vamos a la rueda de la fortuna?- dijo
-Antes quiero saber los asuntos que terminar…
Ya no había tiempo, Tom en un segundo había comprado dos entradas, y estábamos frente a la rueda de la fortuna se veía mucha más grande.
-Tom… olvide mencionar que le tengo miedo a las alturas…
-Estoy contigo… no te ocurrirá nada- Dijo tiernamente mientras me pasaba un gigantesco algodón de azúcar.
Respire hondamente y subimos, de a poco empezó a girar hasta alcanzar altura, repentinamente se detuvo y no pude evitar lanzar un pequeño grito y aferrarme con fuerza a Tom.
-Tranquila Lizy- Dijo riendo mientras me abrazaba- Es normal, se detiene por unos minutos…
-Quiero bajar- Levante con miedo la vista y me di cuenta que desde esa altura se veía la luna como si estuviera más cerca.
-¿Estás bien?
-Si…me rindo- Apoye mi cabeza en su hombro, Tom me tiene, aunque trate de odiarlo mi lado oscuro no me deja. Siempre termino rendida.
Busque con nervios sus labios para besarlos, subiendo por su cuello, note que su respiración estaba agitada al igual que la mía. Tom cerró los ojos esperando, sentí la suavidad de sus labios, su aroma inundando el aire, solo un roce... y luego vino una explosión.
Me separe rápidamente mirando a todos lados pero solo veía oscuridad, solo la luna iluminaba la feria.
-¿Qué… que paso?- Dije aun aferrada a Tom, la rueda no se movía.
-Todos los focos explotaron, creo que hubo un corte- Oí la voz de Tom, sin embargo no distinguía muy bien su rostro. Empecé a oír gritos de mujeres, de niños, entre los labios de Tom se formaba una sonrisa maliciosa, levanto la vista al cielo como burlándose de alguien ahí arriba… distinguí que sus ojos estaban completamente negros.
Solo quería bajar de ahí y saber que ocurría abajo, estaba todo demasiado oscuro siquiera para distinguir de donde provenían los gritos. Se me paso por la mente de que Tom estaba tras de esto.
Finalmente la rueda empezó a moverse sacándome de mis pensamientos, mi mano temblaba entre la de Tom y este la apretó con más fuerza. Aun no regresaba la luz.
-¿Qué ocurrió?- Le pregunto Tom sínicamente al encargado de la rueda, abajo todo era un caos, cada vez habían mas gritos, personas corriendo de un lado a otro, de pronto empezó a llegar la policía, ambulancias…
-Encontraron el cuerpo de cinco mujeres, degolladas. Después hubo un colapso con la electricidad…
No oí mas, Tom me miro extrañado pero a la vez sabía en lo que yo pensaba… Jimmy… Solté de golpe su mano y corrí a buscarlo, mientras estuviera aquí.
No veía nada, pero sentía que había madres gritando por sus hijos, la policía interrogando personas, paramédicos preguntándome si me encontraba bien.  Cada vez se encontraban más cadáveres ya no solo de mujeres, todos degollados.
De pronto alguien cubrió mi boca y me empujo detrás de un contenedor…
-Shhh… Liz- Me soltó, ahora estábamos frente a frente.
-Jimmy… - Mire su rostro cubierto de sangre, sus ojos negros, mirándome con tanto amor… me recorrió un escalofrió, un nudo en mi garganta…- ¿Qué hiciste… hermanito?
-Lo hice por ti… Liz te amo…- Me dijo con lágrimas en los ojos.
-No puedes seguir haciendo esto Jimmy… no por mí…- Acaricie su rostro, de mis ojos caían mas lagrimas.
-No puedo pararlo… 
-Jimmy… yo te hice esto, es mi culpa…
-Por eso debes detenerlo…- Dijo la voz de Tom detrás de nosotros.- Sabes lo que tienes que hacer.
Me tendió un cuchillo de plata, tenia grabados en latín. Sabía que Tom tenía algo que ver, lo tome temblando, de mis ojos no paraban de caer las lágrimas.
-No puedo… ¿Por qué no puede volver a ser como era…?
- Hazlo Liz…- Dijo Jimmy, lo mire sorprendida y asustada, ese cuchillo terminaría con su vida- No puedo vivir sabiendo que eres feliz con alguien más, sabiendo que no me amas… prefiero morir o esto nunca se detendrá.
-No…
-Por favor… estoy perdiendo el control…
-Jimmy no puedo…
-No quiero hacerte daño… Por favor…
Respire profundamente, tome su mano, por mi mente empezaron a pasar todos los momentos que vivimos juntos, nuestra infancia… Enterré el cuchillo en su pecho, no pareció dolerle más que a mí, parecía que ya no teníamos lagrimas en los ojos, seguí pensando en todas las veces que cuido de mi, todas nuestras travesuras, las veces que me defendió en el orfanato, toda una vida juntos… todos los recuerdos felices… nunca quito sus ojos de los míos, la herida en su pecho se ilumino por unos segundos y supe que había acabado.
-Una molestia menos…- Dijo Tom fríamente. Yo estaba congelada mirando el cuerpo de Jimmy, de a poco empezó a consumirse en una luz que emergió desde la oscuridad atraída por sombras.
Tom tomo mi mano y me condujo hasta su auto, en silencio. Casi no podía respirar… me deje caer en el asiento mientras Tom conducía… todo lo que pasaba por mi mente… era que Jimmy fue una víctima… fue una pieza condenada a caer.

Hi girls! este capi esta triste me salio una lagrima, pero esta genial *-* , es que me gustaba Jimmy u_u pero que le vamos hacer... Gracias por comentar
Adriana: nos encantan los comentarios largos, pues nos ayudan a saber que les parece la temática de la fic, saber si les gustan los personajes y si van entendiendo la fic, si tienen dudas pregunten!! :D 
A esas lectoras fantasmas que igual leen un saludin desde la distancia 

Me voy a demorar aviso altiro! nos dieron un trabajo de historia de los mil demonios ¬¬, les confieso algo? no mejor no, me lo guardare para la segunda temporada wua jajajaja (6) sufran

No se olviden que las qeremos y muchas gracias por comentar encerio *-* un comentario es parte de nuestra inspiracion...

Saluda Atte 
Alex 
E.A


viernes, 4 de mayo de 2012

Capítulo 25 “No te daré la espalda”


Narra Elizabeth
Habíamos llegado, aun podía sentir la presencia de Bill, pero más me ganaba el miedo por ese hospital, bajamos del auto, mire a John y este tenía la mirada perdida observando cada ventana del edificio, como si descifrara algo…

-Vamos…- le dije, sacándolo de sus pensamientos
-Vamos…- confirmo
Caminamos rápido, el día estaba nublado, con una brisa helada, al llegar a la puerta estaba con llave, John le dio una patada y esta abrió, por el fuerte golpe paso una rata de extremo a extremo. El olor a humedad y encierro nos inundó.
-No te separes Elizabeth… Aquí algo anda mal
Como si no lo escuchara cada cosa llamaba mi atención, las paredes descascarándose a cada segundo por la humedad, unas gotas de unas cañerías viejas… Caminamos por el largo pasillo donde era la recepción del hospital, llegamos a unas puertas que parecían el comedor…

Era el comedor donde daban de comer a los enfermos, estaba todo… las bandejas, los vasos, tenía buena claridad, solo que estaba lleno de puertas por todas partes, pasillos y escaleras… Era un lugar perfecto para perderse… Un escalofrió recorrió mi espalda al ver una camisa de fuerza colgada en una puerta…
-Elizabeth…- Escuche la voz de John
-Ss..i…Si
-Vamos… Tenemos que terminar antes de que se oscurezca…
-Claro- Le respondí
Comenzamos a caminar por los pasillos del primer piso… Nos encontramos con otra habitación llena de camas viejas y desarmadas, me daba miedo entrar ahí asique pasamos rápido…

-¿Por qué… Este lugar es tan grande…? -pregunte
-Este lugar fue construido dos veces, la primera vez fue quemado nadie sabe él porque, ni lo que lo provoco… El dueño lo vendió y lo construyeron en un hospital psiquiátrico, pero no traían a cualquiera…
-¿Cómo?
-Aquí traían a los más peligrosos, personas esquizofrénicas que atacaban a personas… Que por causa de la enfermedad… Eran asesinos… Los encerraban en habitaciones sin ventanas y cerradas por fuera hasta el fin de sus días
-Encerrados de por vida…- Dije en un susurro…
De repente John no estaba a mi lado se me había perdido, me encontraba sola en el pasillo, el miedo invadió mi cuerpo…
-¡John! –Grite el eco repercutió en el fondo del oscuro pasillo… John… John… John- No es gracioso… ¿Profe?...
Entre en una puerta… No tenía ventanas las paredes estaban con cerámicas… Había una camilla metálica… La puerta se cerró, di un brinco de susto… Observe más de cerca la habitación… Mis piernas comenzaron a temblar, y mis manos sudaban frio, en las mesas había implementos de tortura... Cuchillos, taladros, correas en las extremidades de la camilla, en el piso habían gotas de sangre…
Camine hacia atrás, y choque con otra camilla o eso pensé que era


Mi mano choco contra el metal y unas imágenes vinieron a mi mente…
Se escuchaban gritos de la camilla, la agitación constante de las extremidades contra el metal, la desesperación pro zafarse de las correas, escuche la voz de dos personas, eran doctores, mejor dicho carniceros…
-Tienes que portarte bien… Derek…- Le decía con voz suave mientras que, con un fierro caliente marcaba su brazo
-¡Aaaaaah!- gritaba el pobre chico, tenía unos 17 años- Se lo merecía, al igual que todos ustedes
-Jack, apresúrate, aún tenemos que hacerle la autopsia a estos otros cadáveres- mientras sacaba de esos cajones metálicos a un cadáver…
-Solo estoy divirtiéndome con el muchacho…  Nadie puede saber la verdadera razón de sus muertes…
-Son un misterio…- dijeron entre risas…
El grito final de Derek sello mi visión, la sangre corrió por la camilla, ese hospital era símbolo de la injusticia hacia pacientes condenados por su enfermedad, crueldad y frialdad eran palabras cortas dentro de lo que ocurría…
-¡¡¡Nooooooooo!!!- mi cuerpo comenzó a tensarse retrocedí y choque con alguien- ¡Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaah!
-Ssshh… Tranquila pequeña… Estoy aquí…- Sus brazos me rodearon, me desvanecí entre sus brazos, mientras mis lágrimas caían por mis mejillas, Bill, mi ángel de la guarda, siempre aparecía, en el lugar perfecto, podía ser esa habitación la peor de todas, pero estando el me sentía protegida y segura
-Bill…- Su mano acariciaba mi cabeza, mientras depositaba un beso en mi frente…- ¿Qué haces aquí…?- le susurre entre sollozos
-Te dije que iba a estar cuidándote…- dijo entre suspiros, su aura violeta alumbraba la habitación- Te sacare de aquí
No sé como pero ya estábamos de vuelta en el pasillo, cerrando la puerta de otro capítulo de ese hospital
-Bill…- Susurre- Viniste…
-Siempre Elizabeth siempre…- Sus labios a pocos centímetros de los míos, cada vez su respiración más cerca hasta que 
-Elizabeth…- La voz de John Hell- William ¿Qué haces aquí?
-Digamos que rescatando a alguien perdido…-miro de reojo a John
-No tenemos tiempo que perder… Tenemos que salir de aquí antes de que oscurezca…
-¿Dónde estabas John?- le dije, el solo volteo le dio una calada a su cigarrillo y dijo
-Por ahí
Emprendimos caminata al resto del edificio ¿Dónde había estado John? Que había descubierto, los pasillos eran interminables, pasamos por el sector de los baños, un lugar donde el agua negra parecía sangre, donde la humedad se había comido la madera, donde el olor a humedad entraba por nuestras fosas nasales, odiaba este lugar y quería salir rápido…
Subimos las escaleras, algunos peldaños no eran seguros, Bill paso primero, y nos iba indicando donde pisar…
-Que noble de tu parte angelito…- dijo John en tono de ironía
-Cállate…  -Los escalones tenían cenizas de papeles quemados parecían documentos, el viento se hiso más fuerte fuera del edificio, llegamos al segundo piso, algo en mi me decía que debíamos llegar hasta arriba…
-Tenemos que seguir…- dije, de repente sentí un susurro, una voz dulce y a la vez cansada
-"Puerta 504”
-Dios…-dije, comencé a correr en dirección donde esa voz me guiara…
-¡Elizabeth! –La voz de John- ¡No!
-¡Lizy!- Los pasos de Bill se seguían…
Llegué al tercer piso donde había unas infinidades de puertas abiertas, donde contenía a pacientes, pase corriendo tratando de no escuchar las voces de sufrimiento, eran fantasmas perdidos en el limbo, buscando la luz, cada que corría perdía más energía, algo la estaba absorbiendo…



Volví a encontrarme con otra escalera, debía llegar al quinto piso, escalón tras escalón el aire me faltaba, el sol se escondía, el tiempo contaba en mi contra.
Llegue al quinto piso, todo estaba oscuro el miedo se apodero de mí, pero debía ser valiente la voz provenía de la puerta… donde un cartel sostenía “Zona de Esquizofrénicos”, mi mano se posó en la manilla de la puerta, estaba girándola una gota de sudor frio recorrió mi frente…
-Eres rápida…- Escuche la voz de Bill- NO hagas nunca más eso… Este lugar es peligroso para ti…
-Tengo que entrar… Bill
-Está bien pero yo iré atrás… No te dejare sola
Abrí la puerta despacio, y esta al instante por una fuerza extraña se abrió completamente, un escalofrió recorrió mi espalda nuevamente… Gritos…
-Libérenme…
-Soy inocente…
-Todos morirán…
-Los matare a todos… Uno por uno…
-Veré su sangre recorrer mis manos…
-¡Basta!- Las voces cesaron
-Elizabeth… Tranquila… Solo son recuerdos…
-Si… Solo… Recuerdos…- Avance unos pasos más y vi lo mismo que en mi sueño



-Bill… Corre…
-¿Qué?
No hubo tiempo de explicar, corrí por cada puerta 500… 501… 502… 503… Todas abiertas menos una
-504… Cerrada- El candado estaba por fuera, la mire por la ventanilla todo estaba oscuro dentro, pero vi que algo se movió
-¿Qué ves?- dijo Bill
-Clarisse…-Susurro John- Debemos abrirla…
Saco un fierro de una tubería y comenzó a hacer palanca con el candado, este al estar muy viejo ceso, y estallo en pedacitos… Abrí la puerta despacio y lo que vi no tenia nombre
Ahí estaba Clarisse, delgada demacrada, su pelo desteñido con los años, sus ojos perdidos en la esperanza… Sus uñas destrozadas, contando los días, meses, años, siglos… Esperando…
-Elizabeth…- Su voz era un susurro- eh esperado años por ti… Acércate… No tengas miedo, las apariencias engañan pequeña niña…
Me acerque a ella a paso lento, me agache para quedar a su altura, su cabello había perdido su tono negro azabache, su piel estaba marchita… Tomo mi mano y me miro a los ojos…
“¡Sáquenme de aquiiiiiii!, gritaba, se daba vueltas en las cuatro paredes, los días fueron pasando y nada cambiaba, los tranquilizantes no le hacían nada, cada noche iban los enfermeros a inyectarse sedantes, dolorosos sedantes que la hacían dormir por horas, días... Su único pensamiento eran sus hijos, comenzó a contar los años y era en vano pues no pasaban sobre ella, el hospital psiquiátrico comenzó a perder pacientes de la nada, amanecían muertos, poco a poco fue quedando ninguno, dejándola encerrada para siempre, el problema fue su inmortalidad, al ser ángel desterrado conservó dicho poder, los siglos pasaron y aquel ángel se fue marchitando sin luz, amor, cuidados… Como una rosa”
-Clarissa…
-Me encontraste Elizabeth, y estoy eternamente agradecida, te queda mucho que descubrir y tanto porque sufrir…- Su fría mano acaricio mi mejilla- Nunca estarás, tienes mi bendición y mi protección…
-Estoy confundida Clarissa…
-Por mucho años vele por la salud de mis hijos, por su destino… escúchame William mi angelito es un niño indefenso dentro de un ángel condenado, su corazón es tan frágil lo heredo de mí, cuídalo si te lo entrega
Sus palabras, se apoderaban de mi corazón, una lagrima recorrió su mejilla, sus manos sostenían las mías, luego siguió
-Thomas… Mi niño travieso, ese pequeño diablillo, es ahora un hombre frio, que mantiene aislado su corazón en un bunker impenetrable, pequeña, cuando logres atravesar ese bunker encontraras su verdadero corazón
-Como sé que…
-¿Elegirás al correcto?- Sonrió- usa tu corazón Elizabeth… Él te guiara 
-Estoy confundida… Tengo miedo, de…
-La daga… -de debajo de la vieja cama, movió una cerámica, ahí dentro contenía una cajita, la abrió y dentro de ella había un cadena de plata, que contenía un ave- Esto te dará la primera pista…
-Gracias… -Acaricie su mejilla- Eres libre Clarisse Lindberg
-Gracias- Su cuerpo comenzó a brillar, luego se comenzó a desmoronar dando su verdadera forma, era hermosa, más de lo que recordaba, su cabello negro le rodeaba la cintura, su piel era blanca y sus ojos demostraban una paz infinita.
Bill entro a la habitación y al verla, él se sorprendió…
-Hijo mío, mira que grande estas…-Una lagrima resbalo por su mejilla, se acercó a Bill pero este se alejó, estaba confundido
-¿Hijo?...-Su labio comenzó a temblar
-William, John su… Tu padre…- Su miraba busco el suelo- Todo es mi culpa si hubiese tenido fuerza el día en que se los robaron…
-Pero…-dijo Bill, su mirada estaba perdida
-Es parte de la profecía Clarissa, no podías hacer nada – dijo John, sus ojos se conectaron con los de ella, llenos de rencor odio
-Es tu culpa…- Su alma comenzó a arder, de pronto, desde los pies hasta la cabeza, todo estallo en una gran luz, su alma era liberada de una prisión, cenizas comenzaron a caer por toda la habitación…
-Bill…-Me acerque a él, estaba de rodillas en el piso, su mirada fija en un punto de la habitación, pase mis brazos por su cintura y lo abrace, apoye mi cabeza en su hombro, parecía estar en shock- quiero que sepas, que también estoy contigo…
Observe cada rincón, la pintura caída en el piso, la cama oxidada, ¿Cómo había podido vivir tanto tiempo en la soledad? En estas condiciones, observe que en el techo tenia escrituras en latín, unos símbolos extraños, algún símbolo contra demonios
-Debemos irnos, se está anocheciendo… Y tu…- Sentí los brazos de Bill atraerme a él, sonreí – debes comer algo…
Sentía que el lugar estaba más libre, aun se podían escuchar gritos, las únicas testigos de tal tortura eran las paredes, dueñas deliberar la verdad, dueñas de liberar los gritos, en ellas queda la sangre derramada por los lunáticos…
                                                                            ***
Llegamos al departamento Bill y yo, nos fuimos caminando lentamente hasta llegar al pasillo de mi departamento… Sentí una mano en mi boca y la otra en mi cintura
-Elizabeth… Tranquila… Jimmy…-Podía sentir la tensión del cuerpo de Bill
Escuche un grito desgarrador de una mujer y el sonido del agua contra el suelo, un hilo de sangre llego al final del pasillo…
-Elizabeth… Jimmy está perdiendo el control de su lado demoniaco…- Susurro Bill
Los pasos se estaban acercando a nosotros…
-Pequeña Lizy… Sé que eres tu…

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Queridas Lectoras:

Hola, como las trata la vida? espero que bien, les dejo este capitulo escrito por Alex le quedo muy genial :B gracias por sus comentarios y a las lectoras fantasmita que no comentan xD tambien gracias por leer, nos tardamos poco en subir ya que esta semana no tuvimos muchas pruebas :D la proxima tampoco asi que creo que subiremos pronto :3  espero que este capitulo les haya dejado un poco mas claro respecto al pasado de los gemelos, luego se debelaran mas secretos secretosos

nos vemos! <3
Atte Katty 

E.A



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