domingo, 23 de diciembre de 2012

Capítulo 23 “Nada es tan divertido como la traición”



Narra Elizabeth
-Madre… Es hora de ir a ver a Sam
Estaba profundamente dormida, estos han sido días difíciles. Cam me despertó a las seis de la mañana, hora en que de Tom no había rastros en la casa.
Han pasado dos días desde que Samantha esta encarcelada, no podemos estar siempre con ella porque es demasiado arriesgado, solo a esta hora podemos curarla de las torturas que Cam le otorga obedeciendo a su padre, solo temo que halle un gusto en derramar sangre inocente.
Me pregunto cuanto tardara Bill…
-Vamos amor
Bese su frente, el me sonrió y me beso la mejilla. Es tan dulce, un niño incapaz de convertirse en un monstruo, si pudiera huir con él y alejarlo de esta vida de oscuridad que eventualmente lo convertirá en la diabólica sombra de Lucifer y de su padre, no lo pensaría dos veces.
Pase su capa sobre su cabeza, y mi capa sobre la mía. Nadie debía saber a lo que íbamos. A punto de cruzar la puerta al jardín de salida vi un par de alas, blancas dotadas de ese brillo hipnótico que solo el poseía, Cam apretó mi mano con fuerza.
Bill.
Se acercó a nosotros con pasos lentos y desconfiados, escondió sus alas lo que me saco del trance. Se veía triste, sus ojos estaban marcados por los días de preocupación, de esfuerzos por entrar al infierno, para un ángel es tarea casi imposible.
No puedo imaginar lo que es no saber dónde está su propia hija.
-Donde la tienen.-Dijo con un hilo de voz, a punto de romper en lágrimas sin embargo se mantenía fuerte.
Mire a Cam de reojo, confiaba en mi pequeño y que mantendría el secreto.
-Sígueme – Susurre - Ya era hora de que vinieras.
Narra Hope
Flashback – Dos horas antes.
Bill y yo decidimos ir por Samantha, después de un largo camino para entrar al infierno por fin estamos frente a la mansión Kaulitz- Armstrong, donde la tienen.
Algunos ángeles soldados vinieron con nosotros, su misión es protegernos mientras recuperamos a Sammy.  Los altos mandos del cielo interfirieron para permitir la búsqueda de nuestra hija no importan los riesgos.
Por mi parte siento que me han robado una parte de mi alma, Bill está peor, planea una venganza que no tiene precedentes… la verdad yo también lo deseo.
-Iré solo
-¿Qué? No puedes ir solo te mataran…
-Me sirve más si te quedas cuidando, además, quiero enfrentar a Tom yo solo.-Dijo, había frialdad en su mirada.
El miedo subió por mi columna, solté su mano, tenía que dejarlo ir, el estaba perdido, solo quería ver la sangre de su hermano correr… Bese sus labios.
-Mi amor… recupera a nuestra pequeña.
El asintió y emprendió vuelo. Las lágrimas habían cesado de mis ojos, confiaba en que Bill recuperaría a nuestra hija.
De pronto entre los árboles, vi una sombra moverse con rapidez, luego desapareció y todo fue calma, hasta sentir el helado filo de una navaja sobre mi garganta.
-Tom
-Hope.-Sonrió torcidamente.- Te estaba esperando.
Fin Flashback
Narra  Elizabeth
Entramos a la prisión, todo el camino fue incomodo, miradas, y silencios. Acercaba a Cam a mi lado temiendo que Bill tomara represarías, pero él no podría hacerle daño a un niño, él no tiene odio real en sí, es algo que simplemente se.
-Ahí esta al final del pasillo…-Le dije rompiendo el silencio.
Bill volteo hacia mi, hacia una distancia tan cercana que creí que iba a besarme, mi cuerpo entero tembló con deseo y a la vez temor.
-Podría matarte a ti y a tu bastardo justo ahora… por lo que le hicieron a mi hija…
Sentí las lágrimas subir por mis mejillas, era lógico, el me culpa tanto como a Tom por el secuestro de su hija.
Sin embargo me arme de valor para decirle.
-No lo harás
-¿Cómo sabes?
-No eres tú, tu no podrías matarme, ni a mi hijo.
-Eso es cierto, porque no soy como mi hermano.
Se dirigió hasta la puerta de metal que lo separaba de su hija. Bill estaba muy dolido, incluso tanto que su aura había ensombrecido. Antes de abrir volteo y me dijo.
-Yo al contrario, te hare sufrir Elizabeth, se dónde comenzar.-Miro a Cam, sabía que mi hijo era mi punto débil.- …Y se por dónde terminar.
Tom.
-Bill…
De pronto sentí que Cam se soltó de mis manos. Corrió a una velocidad sobrenatural hasta Bill y lo acorralo contra la pared, sin siquiera tocarlo, solo con el poder de su mente.
-Déjala en paz
-Dame a mi hija
Cam abrió la puerta de la misma manera, sin tocarla. Fui a él pero me frene al ver sus ojos negros por completo, no era mi hijo, era el demonio que llevaba dentro.
-Puedes entrar, luego te iras y no volverás a acercarte a este lugar.- Le dijo a Bill con una determinación que nunca había visto.- Ni a mi madre.
En un segundo Bill llevaba a Samatha en brazos, en sus ojos había ira, odio real. La pequeña estaba inconsciente y sangraba mas que la primera vez, tenia moretones y heridas por las que fluia sangre fresca… Mire a Cam con espanto.
-Madre…
-¿Qué hiciste Cam?
-Anoche mi padre me trajo aquí porque estaba aburrido, nos divertimos con ella.- Sonrió, la misma sonrisa enfermiza de Tom.
Al oír estas palabras el aura de Bill ensombreció tanto que se volvió negra. Saco una espada de plata en dirección a mi hijo… una espada de Arcángel, una de las pocas armas capaces de matar ángeles  y demonios.
-Bill no!!- Le grite.
Cam sonrió aún más ancho.
-Es un niño Bill… está dominado por Tom…-Mis palabras se enredaban, no podía con esto.- Él lo siente, Cam es un niño inocente…
En un segundo la espada de plata estaba en manos de Cam, sin acercarse a Bill, sin arrebatársela, Cam había descubierto su poder mental.
Esta vez Cam apunto a Bill… dispuesto a matarlo.
Un montón de recuerdos pasaron por mi cabeza, Bill fue mi ángel de la guarda, él fue quien me protegió, él era inocente, una víctima de Tom.
Dueño de un sentimiento demasiado fuerte en mí, a pesar de los años, que no me dejaba quitarlo de mi mente, porque Bill era mi parte humana.
La espada cada vez más cerca del corazón de Bill, mi corazón latiendo rápido, el prometió que no me dejaría sola… yo no lo dejaría morir.
Narra Tom
-Suéltame!!
-No te resistas, sabes que eso nunca funciona.- Corte superficialmente su piel.
-¿También me secuestraras como lo hiciste con mi hija?
-Oh no, tu no me sirves.- Le dije al oído en susurros mientras ataba sus manos.- Solo quiero algo de ti.
-Dame a mi hija.- Hope me enfrento, seguía tan bella como la recordaba, el cabello encrespado cayendo por su cintura, sus ojos grandes y labios rojos, me dieron una idea.
-No has cambiado desde la última vez que nos vimos- Corrí su cabello acariciándole el cuello, logre  que se distrajera, solo quería una cosa de ella.- ¿Recuerdas lo mucho que nos divertíamos?
-No te desvíes, hay ángeles por todas partes Tom, no dudaran en matarte.
-¿Tus soldaditos?- Reí- Pfff, me deshice de ellos en segundos, la verdad solo estaba interesado en dejarte a ti con vida… por el momento.
-¿Qué quieres?
-Tú flecha
-¿Para qué?
-Es más interesante ambos guardamos nuestros secretos.- La lleve hasta la mansión, como imagine ni Elizabeth ni Cam estaban, esto solo lo haría más fácil.- Y por cierto, tu hija no está aquí.
-Bill fue por ella
-Ya lo se, y también sé que mi hijo y mi esposa me traicionaron, pero ahora estoy contigo ¿no?- Abrí la puerta de mi habitación y la arroje a la cama, ella estaba atada.- Dejemos los problemas un rato y… divirtámonos.
-Hasta saber que mi hija está bien… no te daré nada.
-No te he pedido nada.- Empecé a trazar un camino de besos, me detuve en su oído.- No tengo que hacerlo, si quiero algo, simplemente lo tomo.
-No soy tan fácil Tom.- Su respiración agitada me decía lo contrario.
-Ambos sabemos que si lo eres.- Bese sus labios con fiereza, por un momento.- No porque ahora seas una flamante madre y esposa dejaras de ser una puta.
Como estaba atada no pudo hacer nada, aunque quería, solo se dejó llevar por mis caricias y besos, sin embargo todo llevaba a un fin.
-Bingo…
Bajo su fino vestido blanco sentí la flecha, era muy poderosa para el objetivo de mi padre. Se la quite y tape su boca para evitar que gritara.
-No quiero matarte Hope… me agradas.
Guarde la flecha dentro de mi chaqueta, teniendo lo que quería solo debía deshacerme de ella.
Agarre sus manos atadas, aun sin liberar sus labios, y la lleve hasta la cornisa de la ventana.
-No tienes sentimientos por nadie, igual que yo…
Sonreí, y la arroje hacia el vacío.
-Disfruta la caída…
Narra Cam
Mis manos tenían firme la espada, estaba a punto de matar al ángel, por primera vez no sentía nada de miedo, pero lo que sucedió en cambio me aterro. Oía los gritos de mi madre rogándome que no lo hiciera, pero era tarde, ella se puso por delante, sentí que corte su brazo, sangraba.
Bill no tuvo ningún rasguño ya que ella lo protegió. Pude matarla…
-Elizabeth… Estas bien?- Le pregunto Bill sosteniéndola así ella no caería.
-Si, estaré bien fue solo un rasguño- Me miro y vi que estaba llorando.
Perdí mi vista en el fondo del pasillo, con vergüenza y la creciente culpa que me invadía. Sammy estaba agonizando esperando por ser llevada en brazos de su padre a casa, a un lugar mejor. Ella iba a morir si no era tratada pronto.
Luego Bill lanzo la capa de mi madre para curar su brazo, era un corte profundo. Su ropa cayó junto a mí, estaba teñida de rojo, hice que sangrara, hice que sintiera dolor, cuando yo sería quien la cuidara siempre.
Mis ojos recuperaron su color natural, junto con volver en mí, ver el desastre que cause, ver el daño que le hice a mi madre sin darme cuenta.
-Soy un monstruo…
-No Cam…- Mi mama se acercó a mí, aun con desconfianza, ella me temía, como le temía a papa.
Me aleje, las lágrimas empezaron a bajar por mis mejillas, solo veía sus ojos tristes al ver en lo que se convirtió su hijo, su pequeño.
-Cam... mi amor
Quería abrazarla y decirlo lo mucho que la quería, que lo siento. Pero lo mejor era irme lejos, huir hacia donde no pudiera hacerle daño.
Corrí hasta dejar la prisión atrás, los gritos de mi madre se oían cada vez más lejanos, pero no deje de correr, hasta perderme en el bosque donde no pudieran encontrarme.

Hello there:
Chicas, perdon por el retraso, espero que les guste este capitulo. Dejen sus opiniones.
Gracias por leer, y gracias a las que comentan aqui & en Alien World :3
PD: Feliz Navidad a todas las lectoras!(Y prospero año nuevo ._.)
Nos vemos ^^ 

Katty.-
E.A.
 
 

lunes, 10 de diciembre de 2012

Capítulo 22 “Marchita”



Narra Tom
-Hazlo…
Cam tomo las pinzas y se acercó a Sam, esta retrocedió ante ver el gran instrumento que mi hijo utilizaría orgullosamente, tomo la punta del ala, su aura era tan pura a comparación con la de Cam, sus ojos negros escrutaban cada centímetro del pequeño ángel.
Cam sonrió al tener anta pureza en sus manos, Samantha comenzó a llorar…
-Mamá…- dijo entre susurros
-De esta nadie te salva… Solo necesitamos un pedacito de tus alas… Algo que mandarle a tu padre- sollozó apretó los ojos mientras Cam cortaba las membranas de las alas estas se tiñeron de rojo en un instante mientras los gritos de pequeño ángel retomaban en el pasillo, su pelo castaño se agitaba en el aire, luego cayo inconsciente…
-Padre…- los dedos de Cam, bañados en sangre- iré con mi madre…-su semblante era frío, tanto que me caló los huesos, le estaba enseñando bien, el demonio dentro de Cam por fi estaba saliendo a la luz.
-Sal de aquí…- Tome el trozo de ala, Cam paso por mi lado, observe unos segundos más, el parecido de Hope era sorprendente, sus ojos eran los mismos que Bill, los mismos que los míos. En esta guerra donde todo se vale, los lazos familiares no se recuperaran jamás- Que descanses sobrinita…
Salí de la habitación, cerré la puerta de acero y llame al mensajero, llego con una caja negra con un lazo rojo, envolvió el trozo de ala…
-Envíalo donde mi hermano, ya sabes que hacer
-Si señor…- hizo una reverencia y se fue.
El lugar se cargó con una presencia maligna… Lucifer
-Padre…- Susurre
-Thomas, hijo mío, ¿Has hecho lo que te pedí?
-Por su puesto padre…
-Solo necesitamos la espada de William… Un pequeño corte de su sangre…
-Sangre divina…
-Si conseguimos la flecha de Hope, sería mucho más fácil…
-Liberar el ejército…
-El mismo que combatió contra Dios, cuando me revele contra ellos…
Para poder liberarlos, debíamos conseguir sangre divina, así los demonios de la oscuridad, aquellos que se rebelaron contra Dios, aquellos de desafiaron su poder  estarían de vuelta a la vida…
Ángeles Caídos.
Narra Elizabeth
-¿Qué hiciste Cam?
Mi hijo, con la mirada perdida frente al espejo, sus manos están cubiertas de sangre…
-Lo que debí haber hecho hace tiempo querida madre…- sonrió… La misma sonrisa de Tom, estoy perdiendo a mi pequeño- Soy un monstruo madre…- Su rostro se suavizo
-No mi niño… Mi pequeño…- lo abrace acurrucándolo en mi pecho – No lo eres, jamás serás como tu padre.
-¿Un monstruo sin sentimientos?- Tom suspiro en la puerta- lo estás haciendo débil Elizabeth… -tomo a Cam del brazo con fuerza- ¡Si no te comportas como es debido te lo quitare Elizabeth y nunca más en lo que te queda de vida aquí lo veras de nuevo!
-¡No! Tom…- Mis lágrimas calentaron mis mejillas- No me lo quites… Mi pequeño
Fulmino a Cam con la mirada- Si sigues escondiéndote en las faldas de tu madre, tendré que hacerte entender a la mala Cam- sonrió.- Y… Eso no te gustará
-¡Es solo un niño!- me acerque a recriminarle
-¡Un niño heredero de un ejército, maldita estúpida!- un dolor me golpeo la mejilla- A mí no me gritas, ¿Entendiste?- su mano se cernió en mi brazo- ¿Quieres repetirlo otra vez Lizy?
-Suéltala…- la voz de mi hijo recorrió mi columna vertebral en un escalofrío- Iré donde quieras que vayas, seré como tú quieres que sea… Pero a mamá no le hagas nada…
-Good Boy…
Y Diciendo esto se fue…
                                                                               ***
-Tenemos que ayudarla…
-Cam es muy peligroso… Iré yo…
-¿Y dejar que mi padre te pegue de nuevo? Ni soñando…
-Mi pequeño héroe…
-Vamos…
Cam me contó lo sucedido con Sam, en la misma cesta que usé con Bill, llevo mantas, algodón, alcohol, comida y todo lo necesario… Debe tener mucho dolor y miedo… Esperamos a que Tom se durmiera, llego tan cansado que ni me vio cuando estaba en el baño.
Llegamos a las prisiones, el horrible lugar de los ángeles… Caminamos por el infinitos pasillos, los gritos, suspiros, suplicas retumban en mi cabeza, esto es mucho, al final del pasillo esta la puerta blindada, la más segura de todas ¿Por qué Tom pone a una niña tan pequeña tras algo tan imponente? ¿A que le tiene miedo?.
Cam abrío la puerta para encontrarme con la peor imagen…
Sangre
Plumas
Mirada pedida
Piel marchitada
Samantha estaba muriendo
Al vernos se ocultó en la oscuridad de un rincón, tiritaba de miedo, su ala rota le impedía moverse con libertad y rapidez.
-Mi vida, pequeña…- el solo saber que tenía algo de Bill en mis manos y además saber que le estaban haciendo daño, era romper una parte de mi- Ven…-susurre, se abrazó sus rodillas al pecho y se escondió entre ellas su pelo cayó sobre su cara como un cortina impidiéndome ver su rostro. Lagrimas cayeron al piso.
-Samantha…-susurro Cam, su pequeño cuerpo convertido en ovillo se tensó aún más al oír su voz, mire a Cam y puse un dedo sobre sus labios, acto para guardar silencio.
-Sammy… Tranquila no te haré daño… Yo… Yo… Conocí a tu padre… ¿Quieres que te cuente de él? –un nudo se formó en mi garganta, Sam levanto la cabeza y asintió con ella- Pero primero te curare el ala y comerás algo de lo que te traje ¿De acuerdo?- volvió a mover su cabeza, me acerque con sigilo hasta quedar frente de ella… La abracé con fuerza, era una parte de Bill, tan valiosa como mía.
>> Tu padre era un ángel, de hecho era mi ángel de la guarda… -le dije mientras tomaba la venda- era el hombre que atraía a todas las chicas de la universidad…- Cam observaba desde la puerta escuchando, Sammy devoraba un trozo de pan y una botella de leche- De todas ellas decidió ser mi ángel de la guarda… Él decía que yo era especial, que podía ver mi aura pura y angelical si tomaba una decisión correcta.
Sammy tu padre es una persona hermosa, una de las mejores que he conocido y tú debes aprender de él, cada cosa que él diga guárdalo en tu mente como un consejo que podrás usar en un futuro, sus conocimientos no tienen límites, dentro de él se haya la inteligencia, estrategia y todo el amor que te pueda dar…-Sin darme cuenta había empezado a llorar.
-¿Por qué lloras Elizabeth?...- Sam mi miro con ojos brillante y curiosos.
-Madre… ¿Estas bien?...
-Si hijo…
-¿Es tu hijo? ¿Ese vil demonio en tu hijo?...- me dijo mientras le cepillaba el pelo
-Si, es mi hermoso ángel… Lo que me mantiene a flote, daría mi vida por él, si el destino lo quiere así
-El rompió mi ala…- rompió a llorar de nuevo
-No era él… Era su demonio… Perdónalo Sam, él no es malo, Cam me guió para curarte…- por el rabillo del ojo vi que Cam se ruborizo
-Pronto tu ala se regenerara…- dijo Cam- espero que me perdones Sam… Quiero ser tu amigo…
-Todas las noches vendremos a verte… ¿De acuerdo? Hasta el amanecer…
-No se vayan… Quiero ver a mi papá y a mamá…-abrace a Sam, su cabeza debajo de mi cuello mojaban mi pecho
-Pronto vendrá, y te rescatará, ya lo veras- besé su cabeza- tomate toda la leche…
                                                                               ***
Narra Bill
-Mi cielo tranquila…- Las ojeras son testigo en el rostro de Hope, no hemos dormido, comido si quiera movilizando los ejércitos bajo la búsqueda de Samantha, todo el cielo se esta moviendo.
-Quiero a mi hija Bill… -Sus sollozos, sus arcadas de cada noche, tengo que doparla para poder hacerla descansar un poco.
-La recuperaremos mi amor…
El azufre… El maldito olor volvió de nuevo…
Un mensajero…
AL momento de abrir la puerta… Veo que no hay nadie…
Fijo mi vista en el suelo, una caja negra, con lindos detalles dorados y una cinta roja rodeándole, parece antigua…
Tomé la caja y destape la tapa de arriba, mis manos temblaron, mi piel palideció una furia apareció en mí, rabia, odio y sobretodo venganza…
Un trozo de ala de Sammy…
Solo faltaba esto para azotar al infierno en una guerra que no tendrá FIN…

Queridas lectoras, disfruten este capitulo escrito por Alex :D le quedo genial
Como están? Espero que bien, cuantas ya salieron de vacaciones? ^^
Gracias a las 56 seguidoras & a las que comentan : )
Oh y a las lectoras fantasmita :3
Nos vemos en la próxima *-*

Kat
E.A

miércoles, 5 de diciembre de 2012

Capitulo 21 "Entre el cielo y el infierno"


Narra Tom
-¿Cómo te sientes mi vida…?
Entre lentamente a nuestra habitación, era de noche y la luz de la luna que ingresaba por la ventana a penas hacia perceptible mi sombra, por lo que Elizabeth no podía ver mi ropa, cubierta de sangre…
-Mejor…-Oí su adormilada voz en un susurro.- Te espere un largo rato, me quede dormida.
Me quite toda la ropa manchada por liquido escarlata, lo cierto es que estaba en la prisión, haciendo lo que más me gusta, liberar mi naturaleza de demonio torturando ángeles, arrancando pluma por pluma.
-Lo siento…- Me recosté junto a ella cubriéndonos a ambos con una sabana de seda.- Tenia muchas cosas por hacer
-¿Qué clase de cosas?
Elizabeth y sus preguntas, nunca serán contestadas y ella lo sabe, no quiero que me vea como a un monstruo más de lo que ya lo hace.
-Asuntos importantes mi amor…- Deslice su pijama dejándola desnuda.- No te entrometas
Suspiro profundamente, trace un camino de besos desde su boca, mis labios se deslizaron a través de todo su mentón, cuello y clavícula desnuda, hasta su pecho mientras mis manos recorrían su cuerpo como a la más delicada rosa.
-No puedo descifrarte Tom…- Su voz salió entre gemidos imposibles de contener.- Odio no saber qué haces, quien eres
-Soy un misterio, Elizabeth-Susurre sobre su oído, riendo, de verdad lo era, y ella, solo una pieza de ajedrez.
-No es justo.- Agarro con fuerza mis muñecas tomando el control, eso nunca lo había visto, su lado pasional y lujurioso.
-Mi querida Elizabeth.- Bese sus labios, mordiéndolos levemente.- Si solo supieras lo mucho que te amo
-…Demuéstramelo- Gimió sobre mi oído y luego se le escapo una risita maliciosa.
-Como diga mi princesa
Reí, sin embargo tenía una sensación amarga, por dentro algo me dijo que pronto la iba a perder…
Narra Bill
-Sujétalo Sammy, con fuerza
-Tengo fuerza padre
Me respondió firmemente, salimos a elevar volantines al jardín central del cielo, así le llaman aunque son colinas donde el sol siempre está en ocaso, a Sammy le encanta este lugar.
-Se que tienes fuerza- Reí- Ya no eres una “niñita”- Remarque la palabra.
-NO! No lo soy- Me saco la lengua en burla, ella era mi mundo, me hace olvidar todos los pensamientos que atormentan mi mente a diario, con sus juegos, sus historias, y lo curiosa y madura que es…
-¿En qué piensas padre?- Tomo mi mano para emprender rumbo vuelta a casa, viendo que mi mente había volado a un lugar lejano…
-Es solo que, me recuerdas mucho a alguien, mi cielo…- Le sonreí, recordando, al fin y al cabo, no hay día en que ella no ocupe un lugar de mis pensamientos.
Elizabeth.
Sammy me miraba como si pudiera leerme, le sonreí, no sé qué haría sin ella, y la tome en brazos para volar a casa.
***
-Crees que mi madre haya hecho pasteles?- Me dijo poniendo la sonrisa más amplia del día.
-Vamos a ver- Soltó mi mano y corrió a la cocina, por el pasillo a la entrada, entre detrás de ella y vi que Hope horneaba algo.
-Hola mi amor
-William- Beso superficialmente mis labios- Los estaba esperando para cenar.
Sammy corrió a lavarse las manos, mientras que Hope y yo nos quedamos en la cocina, se podría decir que ya la había perdonado por completo, las cosas marchaban bastante bien.
Creo que incluso me he enamorado de ella.
Eso me hizo sonreír, pensar en ella me hacia sonreír, camine junto a ella y la abrace por la cintura, depositando un beso en su mejilla.
-Te amo
Sus ojos brillaron, acaricie uno de sus risos- También yo…
La cena transcurrió de forma normal, como cada día Sammy conto todas sus historias inventando algunos detalles, de lo que había ocurrido en el jardín, era nuestra pequeña y dulce niña.
Al cabo de un rato sentí un olor extraño, conocido pero no podría creerlo, no había explicación para que ellos estuvieran en el cielo…
El olor era a azufre.
-Hope…-Le susurre- No sientes algo…?
-Los pasteles!- Corrió hacia la cocina.
-Noooo.- Sammy corrió detrás de ella a la cocina.
-Espero que no se hayan quemado…
-No madre, ¿harás mas?- Oía sus voces desde el comedor.
De un minuto a otro todo fue confusión, sentí que golpearon la puerta de nuestra casa. Me tense, el olor a azufre era cada vez mayor…
-Yo abro… -Grito Hope
Tuve un mal presentimiento, corrí a la entrada de nuestra casa, el pasillo y me quede a la entrada, Hope abrió a quien golpeaba tan insistentemente… era un ángel, uno que nunca habíamos visto.
-Buenas noches, Hope…- Hizo una reverencia- Soy un ángel mensajero, traigo esto.
 Era un sobre.
Me quede expectante. El olor se me hizo insoportable, olor a infierno, demonios sangre y azufre, pero no veía nada inusual, además, los demonios, ellos no tienen permitida la entrada al cielo.
-¿Qué es?- Le dijo ella alegremente.
-Oh pronto lo sabrán.- El ángel me sonrió, su boca era una mueca torcida, por un instante sus ojos fueron negros… y entonces desapareció junto con el olor a azufre.
Era un demonio.
-Bill- Hope se quedo fría con el paquete entre las manos, y recordé…
-Sammy!
Corrí hacia la cocina, pero ya era muy tarde… Samantha no estaba. La bandeja de pasteles estaba regada por el piso, junto con algunas pequeñas plumas de mi hija.
De pronto todo empezó a dar vueltas, mi hija estaba secuestrada, y era solo mi culpa…
-Bill!!- Oí el grito de Hope, lloraba y sus manos temblaban, apenas pudo articulas las palabras- Mira esto.
Me dio el sobre, adentro había una nota con las palabras grabadas en tinta...
“¿Quieres recuperar a tu hija con vida? Ven por ella, sabes dónde encontrarme, hermanito...
T.-“

Narra Cam
Desde que libere a mi tío, Jimmy, papa ha estado muy extraño conmigo. Espero no haberlo disgustado pero sé que él le hace mucho daño a mi mama… no puedo permitir eso, debo protegerla por sobre todos.
Ayer por la noche intente entrar a la habitación donde mantienen a Jimmy, pero está cerrado, ni siquiera papa puede entrar.
¿De qué sirvió liberarlo entonces?
Sentí enojo, subir por mis venas incontrolablemente, como si me quemara dentro, eso me ocurre a veces y me asusta mucho, como por ejemplo cuando papa es malo con mi madre. Es algo que no puedo controlar… y se está haciendo peor.
-¿Qué haces tan silencioso Cameron?
Me sobresalte al ver entrar a mi padre a mi habitación.- Nada…
-Sabes qué hiciste algo sin mi permiso pequeño.- Se agacho a mi altura y sacudió mi cabello, desvié la mirada a otro lugar.
-Lo siento…
-Está bien Cam, no te preocupes.- Me sonrió- Vamos, quiero llevarte a un lugar.
-¿Al jardín de las almas?
-Mmm… cerca, estoy seguro de que te va a encantar.
***
Fuimos a un bosque muy oscuro, la verdad me asusto ese lugar, llevaba la mano de papa sujetada con fuerza.
Al final había un edificio muy antiguo. Estaba rodeado por barrotes oxidados, plantas marchitas, y una densa niebla.
-Vamos a entrar ahí?
-Claro Cameron- Soltó mi mano con fuerza.- El temor es para los débiles ¿Sabes?
Pasamos por un largo pasillo lleno de celdas, donde habían personas, personas con alas rotas y sin plumas, algunos inmóviles pero lo que llamo mi atención fue una celda al final del pasillo.
-Aquí estamos
-Que… que hay dentro.
Los ojos de mi padre se volvieron negros, mi corazón latió rápido, tenía mucho miedo…
-Esta noche, hijo… quiero que aprendas a hacer…- Abrió la compuerta y sonrió desquiciadamente.- Lo que hace papi…
-Samantha…
Era la niña que estaba en la tierra, no me había olvidado de ella, a veces la dibujaba para recordarla, sus alas, su cabello rizado, y sus ojos azules, nuestras miradas chocaron, ella también me recordaba.
Tenía una soga atando su cuello, brazos y piernas. Las lágrimas descendían por sus mejillas ya que no podía gritar, porque una correa cubría su boca y sus alas estaban amordazadas contra la pared.
-Vamos Cam…- Me dio una afilada navaja, vi a través del reflejo en ella mis ojos, cuando se volvieron oscuros…-Hazlo hijo, sabes que quieres jugar con ella… diviértete.

Holaaaaa girls! aqui un hermoso capitulo de katty *-* amo como escribe ^^, secuestraron a Samanthe DDDD: nuuuuu :'( se vienen cosas feas :C

Chicas! como esta? espero que bien, gracias por los comentarios ^^ son hermosos y nos animan a seguir escribiendo, y las letoras fantasmitas tambien... :)

Quiero dedicarle este capitulo a Pamela, no se cuando es su cumpleaños (no me dejo la fecha xD) pero ojala sea por uno de estos dias, te deseo un feliz cumpleaños y que cumplas muchos mas! junto con un abrazo psicologico desde la distancia ^^ Happy Birthday to you (8), no sabia cuando era lo siento pero te dedico el capitulo escrito por Katherine *-*¨cuidate! y mandanos torta xD

Bueno me despido. Decirles que:

SALIMOS DE VACACIONEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEEES e.e fiesta fiesta lalalalala (8) todos a la mansion Alex (dejenme soñar okno) xD

darles la bienvenida a las nuevas lectoras ^^ vamos en los 56, gracias por leers espero que sea de su agrado lo que queda de Evil Angel, fieles lectoras :'D gracias :'D

Un abrazo psicologico desde la distancia (creo que ya lo dije e.e) y nada suerte e todo y que les vaya bien :)
Atte Alex
E.A

p.D: ¿Como descubrieron Evil Angel? (Pregunta semanal desde ahora las hare cuando suba capitulo e.e)

sábado, 1 de diciembre de 2012

Capítulo 20 “Demonio de la guarda”


Narra Jimmy
“Había una vez en un castillo donde alojaban a grandes príncipes para que ellos hicieran un mundo mejor, en él había una hermosa princesa llamada Elizabeth, era la princesa más hermosa del  reino, la envidia de las demás princesas. Junto con su fiel amigo en príncipe Jimmy, eran una dupla inseparable
-¿Príncipes? Jajaja…- rió Liz, su risa pareció una caricia
-Si, príncipes, no interrumpas el cuento -la miré, fingiendo estar enojado
-Lo siento
-Bueno… Prosigo
En noches de tormenta, cuyas habitaciones reflejaban la luz proyectada del cielo, la pequeña princesa Elizabeth no aguantaba el temor de dichos rayos, truenos y relámpagos… El príncipe Jimmy, se iba junto a ella para calmarla, le contaba cuentos, o simplemente la abrazaba para tranquilizarla, estando el nada nunca le iba a pasar.
-Aun le tengo miedo a las tormentas…- y yo no había estado ahí para calmarla
-Elizabeth… Lo siento…
-Shh- me puso el dedo en los labios- sigue con el cuento…- su voz sonaba media adormilada
El tiempo paso, y los pequeños príncipes crecieron, en príncipes herederos de sus reinos, Elizabeth se había convertido de un hermoso ángel, su belleza provocaba el deseo de los hombres y la envidia de las demás princesas, Jimmy el valiente príncipe que peleaba por su pueblo, tan noble y gallardo, hermoso de rostro y cuerpo envidiable por otros guerreros, con solo una mirada…
-Jimmy… -susurro Elizabeth- Te estas desviando del cuento
Ups!- sentí la sangre acumularse en mis mejillas- lo siento Lizy
-Sigue, gallardo príncipe…- y otra vez la risita
-¡Elizabeth!- esa voz, como olvidarla… Tom, Lizy se tensó,  luego se sentó apartándose de mí, el calor de su cuerpo de desvaneció en mis brazos- ¿Dónde estás amor? –“Amor” aquella palabra que nunca pude usar con Elizabeth.
-T…Toom…-titubió- estoy aquí…
Las puertas del gran salón se abrieron de golpe, entro a paso decidido, con una capa negra cubriéndole hasta el piso
-No me dijiste te teníamos visitas…-me miro- Jimmy, tanto tiempo… ¿Cómo estuvo el poso?
-Mis ojos se estrecharon.- Bien, esperando, varias almas se quedaron esperando por ti Tom o por tu padre…
-Si, pero algunas merecen estar ahí…- la tensión en el aire se podía cortar con un cuchillo
-Mi vida…-le susurro Lizy- ya vasta…- se puso a su lado y agacho la mirada, esto solo podía significar una cosa, aun le temía a Tom.
-¿A qué vienes  Jimmy?
-A ver que aun las cosas no cambian… Te dije que la protegería y aquí estoy…
-No puedes estar aquí… ¿Quién te trajo?
-Yo lo hice…- esa voz, esa voz tan infantil- Yo padre
-¿Cam?- los ojos de Tom se oscurecieron, Cam ya hacia parado en la escalera a unos escalones del piso
-Digamos que solo necesite ayuda del abuelo…- los pasos siguientes, bajaban lentamente, el sonido al impactar contra el mármol de la escalera me calaba los huesos
-Algún problema Thomas…- Lucifer- Jimmy es un demonio, se quedara entre los nuestros, lo necesito como “Demonio de la guarda” –rió entre dientes- de Elizabeth, además, mi pequeña princesa –se acercó a nosotros, abrazo a Elizabeth y le beso la cabeza- necesitaba uno…
-Pero padre…-protesto Tom
-Jimmy… Debes honor y lealtad a mí y a mi familia, desde ahora…- se acercó, tomo mi mano, saco una daga y derramo mi sangre.- tu vida me pertenece…- su semblante cambio, su mirada se oscureció- por mis venas comenzó a fluir fuego, mi sangre se agito, Lucifer estaba poseyéndome con un demonio, tomando posesión de mi alma…
Caí al suelo y perdí la conciencia…
Narra Elizabeth
-¡Jimmyyyyy!- Tom me sujetó de los brazos, lo quería, no podía dejar que me lo volvieran un demonio frío como Tom, no podía no lo permitiría- ¡Suéltame! No permitiré que lo hagas de nuevo- Jimmy se retorcía en el piso inconsciente.
-Quédate quieta…- y ahí estaba de nuevo, su mano en la cintura, la mano en la herida, el shock de dolor y ardor – así me gusta…- susurro, mis lágrimas mancharon mi cara.
-No, Thomas… Deja que lo vea… No puede hacer nada…- Tom soltó mi agarre, mientras Lucifer disfrutaba de mi sufrimiento.
Corrí, Cam aún estaba en la escalera, expectante de todo, en un momento el tiempo de detuvo las contusiones de Jimmy eran más grabes… Solo puede susurrarle, no sabía si me estaba escuchando.
-Tranquilo, gallardo príncipe… Solo no pierdas quien eres… No permitas que te domina… Jimmy…- El cuerpo se quedó quito, sumido en un pesado sueño… ¿Volvería a ser Jimmy, MI Jimmy?
-Elizabeth…- me llamo Lucifer- lo llevaran a la habitación de huéspedes… No responderá hasta unos días, el demonio necesita adaptarse a su nuevo cuerpo…
Unos fuertes brazos me rodearon antes de que todo se oscureciera…
Narra Tom
-¡Madreeeee…!- grito Cam- Padre ¿Cómo está? –tome a Liz y la lleve en brazos,  su respiración se tranquilizó, su cabeza estaba apoyada en mi pecho
-Bien Cam…- sonreí- la llevare a su habitación, dile a Rose que te envíe alcohol y agua
-Si padre…- Cam se perdió del lugar
-¿Qué es lo que pretendes? –le dije a Lucifer
-Tranquilo hijo… Necesito más demonios eso es todo
-Y traes a este…
-No me critiques Thomas, tu sigue con el entrenamiento de Cam, ese niño se te esta yendo de las manos, aplica más disciplina
-Lo hare padre lo hare…
Subí las escaleras, hasta nuestra habitación, sabía que controlar a Cam y a Elizabeth sería un problema, pero solo tengo controlado a uno de los dos…
Mi pequeña muñeca de porcelana… Herirla me hace más daño a mí, pero si ya no entiende no tengo otra, marcarla es saber que me pertenece… La recosté en la cama y le levante el vestido, quería ver cómo estaba la quemadura, aun no cicatrizaba, sangraba un poco pero pronto se cerraría y quedaría un bonita cicatriz, bese la herida y saboreé su sangre, sangre real.
-Padre… -entro Cam, se subió a la cama, al lado de su madre- aquí esta lo que me pediste…
-Gracias- moje el algodón don alcohol y se lo pase cerca de la nariz a Elizabeth
-T… ¿Tom?...- le costaba ver aun – Ji… Jimmy- cerró sus ojos
-Cam encárgate de tu madre… Tengo cosas que hacer…- le pase el algodón y me fui al centro de torturas según supe hoy llegaban nuevos angelitos

Narra Elizabeth
Aun no me acostumbraba a la luz, oí que Tom salía, es lo mejor aún tiemblo cuando me toca, mi cabeza, todo me da vueltas… Jimmy…
-Mami…- susurro Cam- ¿Qué te paso? ¿Te duele algo?
-No mi cielo, solo fue un simple mareo
-Mi padre te trajo en brazos, te vi muy pálida…
-¿Tom?...- los fuertes brazos- claro, claro, mi vida me pasarías el vaso con agua
-Claro mami…- tome unos tragos de agua, luego lo recordé… Cam
-¿Qué paso con Jimmy Cam? ¿Cómo lo encontraste?
-Mami, necesitaba a alguien que te cuidara las 24 horas del día…- me sorprendió la manera en que reflexiono el problema… Tenía la inteligencia de un demonio adulto- le pedí ayuda al abuelo
-Pero hijo… Jimmy es mi hermano… Es como…
-Mi tío… - sonrió- ¡Tengo un tío! – rió
Y Ahí quedo el maduro demonio de Cam, se desvanece con el simple hecho de saber que tenía un tío al cual entregar cariño, de un demonio con mentalidad tan calculadora y perfecta pasa a ser un hermoso niño, adorable y sensible, aquel niño que no quiero de desaparezca, el que Tom quiere destruir…
-Si pequeño… Tu tío
-¿Podemos ir a verlo mamá? ¿Podemos? ¿Siiiii?- me hiso pucheros, me levante un poco y bese su puchero, sus rosadas mejillas y su frente, en un futuro próximo extrañaría a mi pequeño y sensible Cam.
-Tenemos que dejarlo descansar mi vida… -Bajo la mirada- ven vamos a comer algo a la cocina seguro Rose está haciendo pastel o galletas
-Si, ¡Vamos! ¡Vamos! ¡Vamos!…
Me levante un poco mareada, tome la mano de Cam y nos fuimos a comer pastel a la Rose como le decía mi pequeño demonio
Narra Hope
-Más alto Sam… le grité
-Estoy cansada mamá…
-Tienes que hacerlo, apunta al objetivo y luego dispara, prometo que es el último
-Bueno…- dijo de mala gana
Sam tiene un excelente potencial, su puntería es precisa, lo que a mí me demoro un año en logras ello lo ha hecho en un mes, Bill no quiere enseñarle cómo usar la espada, quiere que Sammy crezca un poco más.
-Perfecto Samantha…- La fleja pasó por el círculo y dio en el blanco- vamos con tu padre
-Si madre…
El campo de entrenamiento estaba cerca de casa, Bill estaba en el pasto acostado leyendo un libro
-¡Padreeeeeeeeeeee!- corrió y se tiro encima de Bill
Mientras me acercaba pensaba
¿Cómo podría vivir sin ellos?
Los amo con el corazón
Son mi felicidad
No quiero que la destruyan
Y la única que lo puede destruir es Elizabeth
Solo hay una solución
Matarla…
Nadie va a destruir lo que me ha costado tanto trabajo… Si es necesario hacerla desaparecer de esta vida y de la próxima…

Hi girls :3 
Oh cieeeeeelos este capitulo lo escribio Alex le quedo H-E-R-M-O-S-O :D como siempre porque escribe fucking perfect. Espero que les guste tanto como a me ^^
Awww Cam es demasiado adorable no creen? me encanta 
Como estan? les cuento que muero de calor D: asi horrendamente morir. Tenemos muchas ideas para un nuevo proyecto, espero que les guste y que nos apoyen como lo han hecho en esta fic :') cosa que les agradesco con todo mi corazon *-* pero bueno, no les adelantare nada mas :x
Nos vemos pronto, tengan un lindo dia 

Atte Katherine
E.A

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